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	<title>Mis Apis Por Tus Cookies &#187; Insustancial</title>
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	<description>Reflexiones insustanciales de una pandilla 2.0</description>
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		<title>Buenafuente, bufones y verdugos</title>
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		<pubDate>Thu, 14 Apr 2011 19:06:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Insustancial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Social Media]]></category>
		<category><![CDATA[Buenafuente]]></category>
		<category><![CDATA[demagogia]]></category>
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				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://www.ojotele.com/images/2008/09/andreubuenafuente.jpg" alt="" width="391" height="293" /></p>
<p style="text-align: center;">&nbsp;</p>
<p><em>Demagogia (extraído del Diccionario de la RAE):</em></p>
<p><em>1.	Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular. </em></p>
<p><em>2.	Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos,  tratan de conseguir o mantener el poder.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Duro y a la cabeza, Andreu. Ese era el sentir de la ciberpoblación al enterarse de la entrevista que el entertainer catalán le iba a hacer a la ministra Ángeles González Sinde. Cuando ocurren estas cosas yo siempre me acuerdo de las escenas de la quema del juicio por brujería de “Los caballeros de la tabla cuadrada”.</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-2911"></span></p>
<p style="text-align: justify;">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=rouL3XOBvRs  [/youtube]</p>
<p style="text-align: justify;">Nos hemos enquistado tanto en este asunto de la ley Sinde que, en realidad, ya da igual lo que uno diga porque, en realidad, el personal se ha metido en un bucle muy poco agradable de condenas previas que hacen completamente imposible hablar del asunto.   Buenafuente no tiene un programa solamente de entrevistas.</p>
<p style="text-align: justify;">Más bien es un formato de late night humorístico que quiere hacer pasar un buen rato a sus espectadores. Y también a sus entrevistados. No entiendo por qué nadie esperaba que Andreu fuera agresivo con la ministra y, sobre todo, no entiendo por qué habría de ser incisivo o caustico. Lejos de eso le estamos pidiendo a un humorista que haga de verdugo y, por tanto, esperamos que los periodistas nos cuenten los chistes.   La premisa, al fin y al cabo, lo que el personal hubiera esperado es que Andreu hubiera servido de brazo ejecutor y, sobre todo, nos hubiera demostrado que estaba al lado del pueblo o algún absurdo semejante. A mi eso me chirría. El “estás con nosotros o estás con ellos” ha pasado a convertirse en un “estás con nosotros o estás contra ellos” que me provoca una especie de escalofrío que me recorre la médula espinal. Tengo miedo, no puedo evitarlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo fácil para Andreu, por tanto, hubiera sido dejarse llevar y hacer un ejercicio de demagogia pura y dura. El nivel de la misma nos llega ya a la nariz pero, sin duda, queremos mucha más. Necesitamos nadar en ese líquido calentito y agradable en el que nuestras opiniones (por más estúpidas o mal formadas que estén) tienen por narices que ser aplaudidas. Creo que eso no es del todo justo en tanto en cuanto entretejemos en todos nuestros argumentos el de nuestro derecho a expresarnos libremente –algo un tanto innecesario porque toda red social se basa justamente en eso- pero salimos corriendo a apedrear con saña a cualquiera que ose, ni siquiera por un instante, a salirse de ese pensamiento único que parece que poco a poco quiere imponerse.   Corren malos tiempos para todos los “famosos” que tienen una cuenta en  twitter.</p>
<p style="text-align: justify;">Al parecer no tienen derecho a réplica y los obligamos o intentamos obligar a dar todo tipo de explicaciones sobre sus actividades. Si las dan y no nos gustan, además, siempre es muy fácil hablar de “chulería” o “prepotencia”. Eso también me da un poco de miedo.   Se juega a un doble juego raro: tenemos la sensación de que las redes sociales nos acercan a todos y que, por tanto, podemos dialogar de igual a igual con un Buenafuente, un Vigalondo, un Santiago Segura o un Alex de la Iglesia. ¿A qué se debe entonces que demos un trato tan poco amigable en la mayoría de los casos? ¿Por qué hay tanta hostilidad en el ambiente? ¿No tienen el mismo derecho que nosotros a expresarnos en los términos que quieran o podrían hacerlo sí y solo sí están de acuerdo con nosotros?    Confundimos frecuentemente la velocidad de respuesta de las redes sociales con la necesidad imperiosa de hacer llegar nuestra opinión sobre todo de la manera más rápida eliminando el necesario proceso de análisis previo a emitirla para que suene coherente o, al menos, armada con algún tipo de argumentario. La mecánica de respuesta basada en el concurso de televisión (pregunta y respuesta en tiempo record) hace aflorar normalmente lo peor.   Necesariamente tendríamos que escucharnos a nosotros mismos antes de hablar.</p>
<p style="text-align: justify;">Es difícil ser discreto en medios dados a la exhibición pública pero, sinceramente, cada comentario merecería de una reflexión por parte del que lo emite para eliminar, por lo menos en primera instancia, cualquier prejuicio. No lo hacemos y hacemos mal.   Yo que me quedo siempre indefenso ante cualquier halago huyo de cualquier discurso que solo quiera alegrarme la oreja. Ustedes, por si las moscas, deberían de hacer lo mismo.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Mis dudas sobre el viaje de &#8220;El Cosmonauta&#8221;</title>
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		<pubDate>Thu, 24 Mar 2011 14:34:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Insustancial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Social Media]]></category>

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		<description><![CDATA[[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=WaNu6AWutr0&#38;feature=related[/youtube] Nota de edición: Tras el comentario del propio Nicolás Alcalá (¡Gracias!) se ha retocado la cifra de personas que ha colaborado desinteresadamente en &#8220;El Cosmonauta&#8221;. La rectificación...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=WaNu6AWutr0&amp;feature=related[/youtube]</p>
<p style="text-align: justify"><em>Nota de edición: Tras el comentario del propio Nicolás Alcalá (¡Gracias!) se ha retocado la cifra de personas que ha colaborado desinteresadamente en &#8220;El Cosmonauta&#8221;. La rectificación aparece subrayada en el texto. </em></p>
<p style="text-align: justify">Me pongo el casco y el escudo. Pongo la tirita antes de que salga la herida con esta frase: me parece loable que la gente se autoproduzca películas porque, sin duda, muchas buenas películas se han hecho por ese camino.</p>
<p style="text-align: justify">Me ha llamado la atención, como a todo el mundo, el proyecto de “<a href="http://elcosmonauta.es/">El cosmonauta</a>”. Por si ustedes no lo saben esta es una iniciativa para producir una película del realizador Nicolás Alcalá que, en un principio, quiso ser el primer film producido en nuestro país a través de crowdfunding, o lo que es lo mismo, buscar gente en la red que te de un poco de su dinero para que tú puedas llevar a cabo tu proyecto.</p>
<p style="text-align: justify">Pese a la palabreja esto de crowdfunding no es nada nuevo. Desde tiempo inmemorial he asistido a fiestas, copazos, actos y otras francachelas donde se convocaba al personal para hacer donaciones para sacar adelante este u otro proyecto cinematográfico. Por poner una anécdota, el realizador Freddy Cheronne llegó, incluso, a rifar un jamón entre los asistentes a una fiesta para sacarle unos leros al personal y así poder financiar su excelente cortometraje “Un mal viaje”.</p>
<p style="text-align: justify"><span id="more-2609"></span></p>
<p style="text-align: justify">Lo que sí es nuevo es que, gracias a Internet, podemos acceder a más personas que pueden estar interesadas en convertirse en “minimecenas” de un proyecto artístico. La base del cine independiente, ese que rehuía de las grandes productoras, está justamente ahí, en la búsqueda de gente que desinteresadamente quiere poner parte de su patrimonio en el impulso de obras que, de otro modo, quizás nunca se llevarían a cabo. Y eso está bien.</p>
<p style="text-align: justify">No tengo tan claro el rechazo que, a priori, demostraron los implicados en “El Cosmonauta” en todo lo que tuviera que ver con subvenciones y ayudas. Más que nada porque creo que el Estado y las instituciones que pagamos entre todos con el dinero de nuestros impuestos tiene, por narices, que repercutir en el producción cultural de cualquier nación. Si, a título privado, un ser humano tiene corazoncito para depositar cuatro o cinco euros en una hucha me gusta poder exigirle al gobierno (de España, de Europa o de la Luna) que tenga la misma delicadeza y piense en la cantidad de cosas estupendas que pueden hacerse en lugar de comprar un tanque o en pagar un sueldo a otro subsecretario.</p>
<p style="text-align: justify">Digo a priori, refiriéndome a lo de las subvenciones, porque en realidad los creadores de  “El Cosmonauta” creen que las subvenciones no se deberían de dar a todo el mundo si no, solo a proyectos de difícil comercialización, algo que nos llevaría a una discusión bucle que comenzaría por la siguiente pregunta: ¿Quién decide que son proyectos de difícil comercialización?</p>
<p style="text-align: justify">Pero, también, a otra nueva paradoja porque son los propios creadores los que opinan que “el mercado es oferta y es demanda”. Entiendo entonces que hay una contradicción de base porque nada que no sea comercializable tiene entonces cabida en el mercado (no es oferta, ni demanda) y, por lo tanto, no debería de existir.</p>
<p style="text-align: justify">Y digo a priori porque “El cosmonauta” estará subvencionado con cerca de 100.000 euros como “proyecto de base tecnológica” por parte del ICAA. Los propios autores de “El Cosmonauta” manifestaban su amargura por haber tenido que aceptar dicha subvención pese a que no ha sido el ICAA el que ha ido detrás de ellos en plan “El King de Burguer King” metiéndoles dinero en el bolsillo si no que fueron ellos mismos los que solicitaron dicha subvención justificando tan ambivalente decisión como algo inevitable para llevar a cabo la película. Da igual que la solicitud se haga porque no es una subvención a película…el hecho es que se ha necesitado de una subvención, esa que tanto criticamos, para hacer la película.</p>
<p style="text-align: justify">Se discute mucho, sin tener ni idea en la mayoría de los casos, sobre la labor de todas las personas implicadas en la industria cinematográfica. Se habla de que productores y distribuidores son una especie de ladrones (“intermediarios” se les llama y se les señala como los causantes de que los precios suban) pero no se tiene en cuenta la labor que hacen. Desde mi experiencia personal y de la observación propia de la profesión diré que el distribuidor, en muchos casos, adelanta parte del dinero de la producción para después poder explotarla comercialmente (teniendo en cuenta que paga las copias, la publicidad y tal y tal…no es una mala labor) y que un productor, un  buen productor, es alguien encargado de poner su dinero en el proyecto o de buscar a las personas interesadas en aportar el dinero necesario para ello además de, claro está, quitarte un montón de dolores de cabeza a la hora de organizar un tiempo y un espacio mental que luego necesitarás para enfrentarte a un rodaje que, si no cuenta con un mínimo de organización (y a veces incluso contando con ese plus organizativo) se convierte en un campo de batalla que ríete tu del desembarco de Normandía y de la batalla de Verdún.</p>
<p style="text-align: justify">Está claro que “El Cosmonauta”, como sus propios creadores sostienen e informan, cuenta ya con preacuerdos de distribución en las ventanas de Internet y venta de DVD y que, me imagino, que a estas alturas tendrán a alguien buscando un distribuidor en salas convencionales que, a fecha de hoy, resulta esencial aunque solo sea por la posibilidad de acercarse a festivales de todo el mundo para mostrar tu trabajo.</p>
<p style="text-align: justify">Lo que me lleva a pensar, de nuevo, en el asunto del crowdfunding. <span style="text-decoration: underline">Hasta la fecha 2.800 personas han puesto dinero en el proyecto. 2.800 personas que han aportado que han aportado un poco menos de 86.000 euros</span>. Hablamos de una audiencia global, de millones de personas que pueden aportar algo y, la cifra, es floja. Floja en tanto en cuanto sus productores-autores se habían fijado una meta de 860.000. Es decir, no han cubierto ni el 10% de lo previsto en donaciones (a fecha de 23 de noviembre) y, paradójicamente, esa cifra es inferior a lo recibido por la subvención concedida del ICAA.</p>
<p style="text-align: justify">Más allá de eso el equipo de “El Cosmonauta” reconoce unos gastos en dos años de, más o menos, la mitad de las donaciones en todo lo que acarrea sacar adelante un proyecto. Calculen: 2 años para sacar adelante una película. 40.000 euros que se van en inversión del propio proyecto. Una pasta.</p>
<p style="text-align: justify">Por otro lado, y teniendo en cuenta el posicionamiento ideológico de “El Cosmonauta”, no de deja de ser sorprendente que su futuro director viajara a Estados Unidos de la mano de EGEDA que es una sociedad gestora de derechos de autor como la SGAE…pese a la licencia Creative Commons aceptamos, entonces, que es necesario el concurso de las viejas instituciones para presentar nuestro proyecto allende los mares donde esperamos encontrar más comprensión para un proyecto que nace, frontalmente, enfrentado al panorama industrial de su país de origen.</p>
<p style="text-align: justify">Lo más interesante hasta la fecha en la que podamos ver “El Cosmonauta” es asistir en tiempo real a la producción de una película. Con la experiencia de Alcalá y su equipo viajamos todos los días, o casi todos, por todas las operaciones de marketing y de venta que se están llevando a cabo ya sea la firma de un contrato de distribución o la cesión de un fondo de imágenes de archivo. Es más que interesante ver como “El Cosmonauta” se está haciendo una realidad gracias a la red pero, sinceramente, no deja de ser chocante para alguien como yo que sus productores (no los que aportan su dinero desde casa) si no los que están implicados directamente en el proyecto no tengan empacho en mostrar el guión y en aniquilar la capacidad de sorpresa de los potenciales espectadores. Si el cine es mercado, como afirman, eliminar el motivo principal de ir a ver una película (¿De qué va? ¿Qué habrán hecho?) se diluye en el momento en el que alguien publica un guión completo ( o una versión primigenia del mismo). Sinceramente, preferiría esperar a ver la película terminada (como espectador) y no un “work in progress”.  No me importa cuando miro unos planos de un futuro edificio o de una obra pública pero siempre que me siento a ver una película espero que tenga cierta capacidad de sorpresa y que no sea previsible.</p>
<p style="text-align: justify">Pero eso es cosa mía: soy de los que pienso que recibimos demasiada información y que no hay que enseñar nada a nadie ajeno al proyecto sin haberlo terminado. Cosas mías. Creo que gran parte de las inseguridades y los errores que se cometen en los primeros pasos tienen que ver con abrir un diálogo tempranero sobre el mismo y dejarse lastrar por otras opiniones. Cosas mías, otra vez.</p>
<p style="text-align: justify">Una de las cosas que más me hace debatirme sobre este proyecto es que creo que, de verdad, los autores de “El Cosmonauta” podrían haber buscado productores aquí para luego dar el salto fuera. No me cabe duda de que habrían encontrado quien llevara al cine su película sin haber tocado un solo fotograma de la misma. Existen buenos productores que habrían apreciado, sin duda, el empuje de este equipo.</p>
<p style="text-align: justify">Por otro me rechina un poco la bisoñez que los autores de “El Cosmonauta” demuestran en muchos de sus pasos. Básicamente el guión que muestran es bastante endeble (aunque lo están retocando) y resulta farragoso en su desarrollo. Estaría bien que entendieran que la base de todo lo que va a ser la película está entre las páginas de un guión y que, mientras tanto, todo lo demás es accesorio. Volvemos al bucle: designar a alguien para que se encargue de llevar el negocio mientras uno se dedica a escribir despeja muchísimo.</p>
<p style="text-align: justify">Ya en el campo de la producción de la misma me resulta sorprendente que una producción un tanto precaria tenga como meta rodar en la antigua URSS llevando a todo el equipo desde España (alojamientos, billetes, seguros, manutención…) que resulta un gasto enorme así como el hecho de que no se hayan planteado rodar aquí mismo.</p>
<p style="text-align: justify">Por otro lado, y pese a la vocación internacional del mismo, es sorprendente que se haya decidido hacer un casting en Londres cuando también esas cosas se puede hacer aquí aunque solo sea porque contamos con actores que saben inglés…eso une también una serie de gastos o, lo que es peor, la extensión de una serie de favores que siempre acabarán por lastrar el proyecto.</p>
<p style="text-align: justify">Pero lo que más me sorprende, y me parece definitivo, es que hayan comprado dos trajes de astronauta en la propia ex URSS que también podrían haberse confeccionado por estos lares ahorrándose un dinero ideal que podría haberse invertido en otras cosas.</p>
<p style="text-align: justify">Y todo esto lo digo desde fuera, claro, exponiendo mis reservas públicas a un proyecto nuevo que se convertirá en película (el otro día vi en la tele a un tipo que llevaba una camiseta de “El Cosmonauta”) pero sospechando que es posible que la bisoñez de sus creadores se vuelva contra ellos no ya en estos largos pasos preliminares si no en todo el recorrido que una película hace desde el momento que se concibe hasta el momento en el que se estrena…y ya digo que da igual que lo haga en Internet, en salas o salga directamente a vídeo.</p>
<p style="text-align: justify">En todo caso: Mucha suerte.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>La Start-up de la risa</title>
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		<pubDate>Fri, 18 Feb 2011 11:39:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Insustancial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Social Media]]></category>
		<category><![CDATA[start up]]></category>

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		<description><![CDATA[Soy de esa gente que pienso que el negocio de la risa es despiadado y cruel. Sí, es absurdo pero es así. Al ser preguntada Rosa María Sardá...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://estaticos01.cache.el-mundo.net/elmundo/imagenes/2008/08/12/1218542990_0.jpg" alt="" width="300" height="382" /></p>
<p style="text-align: justify;">Soy de esa gente que pienso que el negocio de la risa es despiadado y cruel. Sí, es absurdo pero es así. Al ser preguntada Rosa María Sardá sobre si le gustaba más hacer comedia o drama contestó sin pensar que una función cómica la sumía en la depresión mientras que, una dramática, obraba justamente el efecto contrario: le daban ganas de contar chistes al término de la misma porque había dejado todos los malos rollos en el escenario.</p>
<p style="text-align: justify;">No hay más que ver la lista de las nominadas a los Goya, y de las premiadas, para saber que no corren muy buenos tiempos para las comedias en nuestro país. Joder…ni siquiera “Balada triste de trompeta” era una comedia, muy comedia, ¿no? Y las demás pues ya ven: un conflicto con unos indígenas, un tipo enterrado vivo en Irak y una historia sobre la represión de la postguerra. No es como para dar botes de alegría.</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-2161"></span></p>
<p style="text-align: justify;">La lista de cómicos damnificados por su propia profesión es enorme: Chris Farley, Belushi, Los hermanos Tonetti, Lenny Bruce, Mike Hedberg…fíjense en una peli tan aparentemente tonta como “Hazme reir” que va sobre el arte de la stand-up comedy y verán que en el fondo es una cosa como amarga de narices…bueno, o “Zampo y yo” donde la relación entre un payaso y una niña pizpireta tenía unas connotaciones bajoneras que hacían temblar.</p>
<p style="text-align: justify;">El negocio de la risa nunca ha sido un negocio seguro, es mucho más fácil que lo que provoca lágrimas sea un sentimiento universal mientras que un mismo chiste pierda todo su sentido de una calle a otra y, por eso, cuando Antonio Castelo me contó lo de su <a href="http://www.papanatos.com/">papanatos.com</a> pensé: 1)Mmmm, tiene dinero fresco, corramos a desplumarle 2)¿Qué has hecho con tu vida, hijo predilecto de Valencia?</p>
<p style="text-align: justify;">Por si ustedes no lo recuerdan, aunque creo que les sonará, Antonio Castelo se dio a conocer hace unos años como reportero del programa CQC, después pasó por un late-night junto a Ricardo Castella en Antena 3 y, de ahí, como se aburría no tuvo mejor idea que lanzar su propia serie en Internet titulada “Tú antes molabas”.</p>
<p style="text-align: center;">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=5TU7oXwtD40[/youtube]</p>
<p style="text-align: justify;">En esa ocasión, y con el gran criterio que debería mover a cualquier cómico de empezar los chistes por uno mismo, Castelo se convertía en el protagonista de unos episodios en los que intentaba contar con mucho vitriolo qué es eso de estar en prime time hoy y de desaparecer de pronto de todas las pantallas y que el teléfono deje de sonar. De guay, de bailar sobre las puntas como John Travolta sobre la tensa cuerda catódica a ser un “no one”. Uno más del montón de personas (y personajes) que se buscan la vidilla en un atroz panorama.</p>
<p style="text-align: justify;">La serie tuvo su repercusión y fue una pena que no siguiera aunque, sinceramente, soy de los que piensa que quizás el tono ácido del asunto no acaba de cuajar con nuestro siempre cachazudo sentido del humor y nuestras manías de ponerle puertas y barreras a todo…ya saben, ahora son las personas sin ningún sentido del humor las que se dedican a decirnos qué es y que no es gracioso. Qué cosas.</p>
<p style="text-align: justify;">El caso es que, mientras que Antonio Castelo ha seguido una carrera ascendente en eso de la stand-up comedy le ha vuelto a picar el mosquito de Internet y se ha sacado de la manga papanatos.com. Y he ido a visitarle y, vaya, me ha enseñado su empresa.</p>
<p style="text-align: justify;">Papanatos es una página que está inspirada en el modelo que ha hecho grande a funny or die de la que creo que hablé por aquí hace ya un tiempo. Es decir, tiene una selección de vídeos y material cómico generado por la misma página (en español) pero, también, sirve como filtro de todo lo cómico que hay en la red, tiene una serie de colaboradores “oficiales” del portal y, luego, da la oportunidad a sus lectores de que suban vídeos propios al portal y se hagan un hueco entre la audiencia ¿Y por qué subir tu vídeo a papanatos y no hacerlo en youtube? No, debes de subirlo también a youtube, vimeo o donde quieras pero si tienes un vídeo cómico (la charanga de tu pueblo o gag similar o incluso algo escrito, montado y dirigido por ti mismo con lo que vecindario se parte el raca) en esta página encontrarás una audiencia que va buscando vídeos de ese estilo y tu creación –o tu vídeo de primera 2.0- no se perderá con tanta facilidad en el maremágnum de una enorme página de vídeo.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Y qué piensa Will Ferrell de que le hayan copiado su idea de un portal de comedia? Pues esto de aquí…</p>
<p style="text-align: justify;">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=cMDuUIU4vdw[/youtube]</p>
<p style="text-align: justify;">La risa no es un buen negocio, Internet parece que es el futuro…digo…el presente de los negocios pero mientras tanto, mientras que todo ocurre, no deja de ser encomiable tener una serie de exploradores que se meten por la senda de encontrar mecenas, patrocinios y un hueco en un mercado asfixiantemente competitivo y gigantesco en todos los aspectos.</p>
<p style="text-align: justify;">Dirán ustedes que Castelo es mi colega y que, por eso y nada más que eso, es por lo que estoy escribiendo bien de él pero quiero que sepan una cosa: no es así, aunque solo sea por el hecho que cada dos por tres diga que tengo aspecto de San Bernardo y porque todavía no he sido capaz de sacarle un céntimo en conceptos creativos como era mi plan maligno teniendo en cuenta que, en nuestro país, start-up de contenidos audiovisuales hasta hace poco era sinónimo de gasto loquísimo, chalets con piscina, fiestas locas y gente que tiraba el dinero por la ventana como si fuera un príncipe saudí en plena  fiebre marbellí de los 80. Desgraciadamente las patillas de Castelo son tan largas como cortos son los pasos que va dando papanatos que se ha tomado con mucha tranquilidad eso de ir repartiendo un dinero que no es suyo. Ese creo que es el camino que deberían de tomar las cosas pero, bueno, quién soy yo para decir nada con tanto megalómano suelto.</p>
<p style="text-align: justify;">Si quieren ustedes pasar un rato agradable, echar unas cuantas risas y compartir sus chorradas con propios y extraños ya tienen el lugar ideal para hacerlo…está comenzando a dar los pasos y, espero, que siga creciendo. Mientras tanto permanezcan en sintonía y hagan los papanatos.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Nuevos medios, mismos y lamentables errores</title>
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		<pubDate>Fri, 04 Feb 2011 11:00:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Insustancial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Social Media]]></category>

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		<description><![CDATA[Michael Richards fue el actor que encarnó al personaje de Cosmo Kramer en la teleserie “Seinfeld” desde 1990 a 1998. Justamente ocho años después de la finalización de...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><img class="aligncenter" src="http://cache.gawker.com/assets/resources/2006/11/mrichards.jpg" alt="" width="200" height="280" /></p>
<p style="text-align: justify">Michael Richards fue el actor que encarnó al personaje de Cosmo Kramer en la teleserie “<a href="http://www.imdb.com/title/tt0098904/">Seinfeld</a>” desde 1990 a 1998. Justamente ocho años después de la finalización de la serie  Richards aceptó volver a los clubs de comedia para reiniciar su carrera como actor y desembarazarse de una vez del peso muerto que suponía el haber interpretado al vecino chiflado, al ciudadano imprevisible, de la serie.</p>
<p style="text-align: justify">Era un camino que ya habían tomado muchos años antes Jerry Seinfeld y Larry David con óptimos resultados: Seinfeld se lo tomó como una especie de autoterapia que respondería a la pregunta de si seguía siendo gracioso lejos del personaje que lo hizo famoso y aprovechó para rodar un indispensable documental titulado “The Comedian” y David, hasta entonces un personaje mucho menos conocido, para probar nuevo material cómico y aceptar el reto de HBO de rodar un extraño piloto sobre sus andanzas que luego se convertiría en la serie “<a href="http://www.imdb.com/title/tt0264235/">Curb your enthusiam</a>” (en nuestro país “El Show de Larry David”…se puede ver por TNT) donde se permitió el lujo de convertirse en el actor que reinterpretaba su vida para la pantalla.</p>
<p style="text-align: justify">El caso es que en 2006, el hasta entonces adorado Michael Richards se presentó en el escenario de The Laugh Factory de Los Angeles para hacer una actuación de treinta minutos. Desde el comienzo de la actuación Richards, quizás desentrenado, se vio continuamente interrumpido por un espectador. Un espectador negro, para más señas. Esto es importante. El caso es que tras el típico forcejeo con el espectador Michael Richards estalló. Ocurrió esto.</p>
<p style="text-align: justify">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=amjUNF_R_PY[/youtube]</p>
<p style="text-align: justify">Sí, Michael Richards llamó varias veces, y con malos modos, al espectador “nigger”. Un apelativo despectivo y sin traducción a nuestro idioma (bien podría traducirse como “betún”, “negrazo”, “negrata” o cualquier otra mierda racista que se les ocurra). En la muy aparentemente decorosa educación norteamericana este apelativo es el único que queda latente tras años de que, con cierta normalidad, se utilizaran otros apelativos parecidos como “Monkey porch” (Mono de porche), “Sambo”, &#8220;Coon&#8221;  o el hispanizante “nigro” que, incluso, fue el adjetivo para definir oficialmente a la Liga Profesional Norteamericana de baseball organizada para jugadores negros conocida como “Nigro League”.</p>
<p style="text-align: justify">¿Podía un tipo famoso perder así el control y utilizar un insulto tan fuerte para hacer callar a un espectador con ganas de bronca? Parece ser que no. De hecho, es el propio espectador el que después de hacerle la rosca y calentarle los cascos al comediante Richards se cabrea en forma suma y comienza a decirle a Richard que él no puede utilizar ese adjetivo denigrante.</p>
<p style="text-align: justify">¿Por qué?</p>
<p style="text-align: justify">Richards es blanco y existe la regla no escrita (aunque mil veces repetida en el cine) de que solo los negros pueden utilizar el término “nigger” para referirse los unos a los otros…una regla que se mantiene, me temo, gracias a la cultura rap afroamericana.</p>
<p style="text-align: justify">Da igual que el espectador fuera un pesado, ese típico señor que acude a un espectáculo cómico con la simple intención de demostrarle a la audiencia y a sus colegones que es más gracioso que el cómico que está en el escenario, da lo mismo y él lo afirma: “tu no puedes usar esa palabra porque eres blanco y en tu boca suena como un insulto”.</p>
<p style="text-align: justify">Este tipo de enfrentamientos han sido comunes en la historia de la Stand-up comedy y en casi todo espectáculo cómico que se precie. Cómicos como Lenny Bruce, Andy Kauffman, Eddy Murphy, Richard Pryor, Jim Belushi y un largo etcétera de grandes profesionales han tenido enfrentamientos encarnizados con un público hostil que, por suerte para ellos, se produjeron en una etapa en la que nadie tenía una cámara en el teléfono móvil (¡Dios, ni siquiera móvil!) para grabar lo que ocurría en la sala.</p>
<p style="text-align: justify">Richards si pudo comprobar que la tecnología estaba presente cuando, al día siguiente del desafortunado incidente, todos los medios de Estados Unidos se hacían eco de un vídeo grabado por otro espectador del hecho que lo había vendido a TMZ.com, una agencia de paparazzis especializada en pagar en dólares crujientes por todo tipo de material escandaloso (calculen que el 90% de los bofetones de famosos a paparazzis, estrellas con una teta fuera, completamente borrachas o en situaciones poco decorosas provienen de esta extraña agencia).</p>
<p style="text-align: justify">Es curioso como el asunto de Richards fue rápidamente absorbido por los medios que lanzaron la siguiente pregunta: ¿Es Michael Richards racista? Es decir, esa era la pregunta que había que contestar. Lejos de pensar en el momento en el que ocurre el asunto, de haberse preocupado por hacer comprensibles los dos minutos largos de chifladura del cómico el interés de los medios era, directamente, saber si detrás del simpático actor que encarnó a Cosmo Kramer latía un racista hijo de puta que, a la mínima oportunidad, enseñaba su peor cara, lo que realmente pensaba de la comunidad negra…</p>
<p style="text-align: justify">El periodismo internacional ha ido derivando poco a poco hacia una postura cada vez menos informativa para instalarse en una postura más apelativa. El medio de comunicación de turno ya no se preocupa de informar si no que une a ese deber profesional el de ser cada vez más inquisitivo, en señalar culpables, en sacar conclusiones…conclusiones que, ustedes o yo, con los datos dados (un vídeo de dos minutos con un colgado vociferante que llama negro a un espectador) también podemos sacar si solo tenemos esa prueba. Una conclusión sencilla y tajante: este tío es un majareta y un racista.</p>
<p style="text-align: justify">El problema de la comunidad 2.0 y de los medios 2.0 es que han absorbido rápidamente ese doble papel de informadores y de explicadores de la realidad. Cada tuitero, faisbukero, bloguero o tuentitero puede hacer de periodista y puede copiar todas las malas artes aprendidas por imitación de lo que lee, escucha y ve en los medios tradicionales. Lo hacemos continuamente. Y está mal.</p>
<p style="text-align: justify">La frontera existente entre el profesional de la información y el opinador (amateur o profesional) ha desaparecido fundamentalmente por el mal uso del poder mediático que han ejercido algunos y que, de pronto, cuando los medios de comunicación y publicación se han puesto al servicio de cualquier persona que pague una línea ADSL ha filtrado en otros que han creído que por tener una opinión (por muy idiota que esta sea, por muy repudiable, obscena, absurda, mal formada y mal fundamentada que esta sea) pueden y sobre todo deben hacerla pública y revelarla a los demás como Moises con las tablas. Uno se sube a ese monte Monte Sinaí que es su blog o su twitter o lo que sea y muestra a los demás sus tablas de la ley, a veces, con la misma absurda prepotencia y la misma mala calidad de tinta con la que se escriben esas columnas paletas y desvariadas a las que tan acostumbradas nos tiene la prensa diaria, el boletín radiofónico o el informativo televisivo diario.</p>
<p style="text-align: justify">Es fácil. Es muy fácil, si lo intentas…como decía aquel sonsonete publicitario: escupir bilis es lo más sencillo del mundo y más a fecha y día de hoy cuando todo parece querer producirnos un inmenso dolor de hígado. Es fácil escribir a la contra, ponerse borde, patalear…miren los comentarios que la gente deja al pie de las ediciones digitales de los periódicos, midan si es que pueden el nivel de veneno, las ganas de revancha, de peleíta cibernética…¿es la ira una cosa liberadora? Creo que sí, estoy seguro de que más de un imbécil después de cascarse unos cuantos insultos se queda suave como un guante y duerme como un bebé. Extender la infamia y la estupidez siempre ha sido más sencillo que hacer las cosas bien, es por eso que el mercado internacional de armas sigue teniendo beneficios todos los años.</p>
<p style="text-align: justify">Todo el asunto de Richards me ha parecido, en cierto modo, un espejo deformado de la polémica que Nacho Vigalondo disparó el viernes desde su twitter. Un tuit de 140 caracteres enciende una mecha oculta que nadie sabía que estaba conectada a varios barriles de pólvora de esos con los que El Coyote quería pulverizar al Correcaminos. Los barriles tienen nombres escritos como “polémica por la Ley Sinde”, “guerra mediática”, “famoso”, “defensores de lo políticamente correcto”, “ciudadanos continuamente zaheridos e indignados”, “gente que quiere demostrar sensibilidad a prueba de ironías”, “Nacho Vigalondo es un listillo”…hay miles…</p>
<p style="text-align: justify"><img class="aligncenter" src="http://2.bp.blogspot.com/_p0JhnNFad5I/TMaI0EoRqfI/AAAAAAAAH_c/CQyxbopIH9A/s1600/nacho-vigalondo-termina-el-rodaje-extraterres-L-1.jpeg" alt="" width="470" height="335" /></p>
<p style="text-align: justify">Con velocidad una broma, una pequeña muestra de humor negro, zahiere a unos cuantos usuarios que prestos se lanzan a horas intempestivas a lanzar improperios de enorme calibre que pretenden combatir la broma con el fuego real. Un sencillo tuit se convierte en una prueba con miles de fiscales: “He aquí la pistola humeante, señoría, he aquí la daga manchada de sangre, señor juez, las pongo al lado del bote de veneno, del hacha, de la motosierra y de los cartuchos de dinamita conectados al despertador de la abuela. No tengo más que añadir excepto estas palabras: ¡Culpable! ¡Culpable! ¡Culpable!”. Aplausos, primer plano hacia el juez que emite la sentencia. Aplausos en la sala.</p>
<p style="text-align: justify">El asunto, además, llega rápidamente a los medios digitales que sin mucha fortuna extrapolan lo que les sale de la porra del asunto y se comienzan a disparar titulares como “El holocausto no existió”. Ni que decir tiene que se obvia el lugar, el tuit entero y las circunstancias anteriores a la escritura de la coña marinera. DA IGUAL. NO IMPORTA. Hemos visto hacer eso mismo a todos los medios de comunicación, a los abuelos, desde que el mundo es mundo. Repitamos todos la regla más mierder del periodismo, esa que esperas no tener que aplicar jamás pero que, como hemos escuchado tantas veces, debe de ser verdad: “QUE LA REALIDAD NO TE ESTROPEE UN TITULAR”.</p>
<p style="text-align: justify">Las reacciones meapilas se suceden en los días posteriores. Crece la indignación entre las filas de una comunidad cyber y de la otra que, de pronto, se siente indignada por tamaña osadía: Hacer chistes.</p>
<p style="text-align: justify">¿Qué es un chiste? Apenas nada. Si es bueno te ríes y si es malo es como un pequeño bajón, un silencio incómodo de unos cuantos segundos del que te sobrepones rápidamente. Ni que decir tiene que el papel del cómico es el de hacer reír y que unas veces lo consigue y otras, pues nada, tienes que montártelo bien para que la cosa remonte en el siguiente.</p>
<p style="text-align: justify">El chiste es más libre que el discurso solemne. Un pedo a tiempo, un pedo sonoro, un pedo que hace pedorreta, que mancha el calzoncillo o las bragas del que lo profiere es a veces no solo un ejercicio liberador (¡Ay, que bien me he quedao!) si no también la única contestación a una realidad cada vez más desmadrada y absurda.</p>
<p style="text-align: justify">El chiste, por muy grueso que sea, es la mayoría de las veces una forma de aligerar la realidad.</p>
<p style="text-align: justify">Voy un poco más allá en esto: todo el barullo sobre la Ley Sinde, así bautizada porque tiene otro nombre, se ha removido con el mismo palo, un palo que llevaba escrita la palabra “LIBERTAD”. Los detractores de la dichosa Ley han garantizado que, de llevarse a efecto, la LIBERTAD de la red se vería seriamente dañada, que el ejercicio de nuestras libertades se vería inmovilizado de pronto y que se instalaría un estado ciberpolicial que ríete tú de la quema de libros en la Alemania Nazi y de la dictadura del Doctor Zaius en el Planeta de los Simios. Algunos más agoreros han dicho, incluso, que caerían sobre nosotros las 7 plagas bíblicas y que Jorge Javier Vázquez subiría al trono de España y sería nombrado Papa…sobre esto último tengo mis dudas.</p>
<p style="text-align: justify">¿Hablamos de libertad? Comencemos por permitir que la broma sea libre y, por favor, evitemos sacar las cosas de quicio con comentarios culigordos que retratan más la estupidez del que los emite que la realidad de las cosas.</p>
<p style="text-align: justify">Decía el dibujante <a href="http://www.publico.es/culturas/39983/la-moralina-en-el-comic-es-eticamente-asquerosa">Miguel Ángel Martín</a> que lo políticamente correcto era una de las más sutiles formas de fascismo. Estoy completamente de acuerdo. De cabo a rabo. Ejerciendo nuestro derecho a la rabieta por un chiste afortunado o desafortunado, exigimos con ello que se cierre la boca del gracioso, que se le corte la cabeza al bufón. Pensándolo bien, no hay forma menos sutil de fascismo y de extrema idiotez que demostrar nuestra incapacidad para ejercer la risa. Piensen: los monos se ríen de otros monos…¿Y usted? ¿no anda sobre dos patas y vive en una VPO? ¿Va a ser menos?</p>
<p style="text-align: justify">Si Nacho Vigalondo hubiera dicho lo que dijo subido a la tribuna de un parlamento y seriamente se hubiera dirigido a la nación en plan Ahmamineyad diciendo “El holocausto es una chufla” yo hubiera sido el primero en darle dos bofetones de padre, en retirarle el saludo y en pedir a sus progenitores que le prohibieran salir pero…¿En twitter? ¿hilando coñas? ¿desde su casa?</p>
<p style="text-align: justify">Cuando el entrenador holandés Guus Hidink se hizo cargo del Valencia F.C. y se sentó en el banquillo de Mestalla descubrió con sorpresa que parte de los graderíos estaban llenos de chuminadas nazis. Ya saben, el típico gracioso que va al campo a demostrar que es más idiota que los demás. Pidió que las retiraran inmediatamente o que el equipo no saldría al campo. Semejante gesto fue interpretado de dos formas: Una que lo identificaba como un hombre cabal y otra línea que decía “eh, que este es entrenador de fútbol y que tampoco es para tanto que la chavalería nazi o no paga la entrada”.</p>
<p style="text-align: justify">Incluso los nazis reales, los que van con el pelo rapado o los más silenciosos que las matan callando, encontraron (y más en el mundo del fútbol donde parece que no existen las mismas leyes) cierta comprensión hacia su estupidez. Hablamos de un país que recibe a los jugadores negros con un reconocible y monesco “uh, uh, uh” cada vez que salta al campo y que no tiene enredos en llamar “polaco” al catalán o “chulo de mierda” al madrileño. Hablamos de un país donde los chistes machistas o racistas están al cabo de la calle y, claro está, hablamos de un país que vive en un contínuo sobresalto de todo tipo de contenidos opinativos plagados de un apestoso hedor a antiguo régimen, sobaco, culo y tabaco.</p>
<p style="text-align: justify">¿Puede una broma como esta remover las conciencias? Parece ser que sí. De hecho el propio rotativo “El País” informaba de que suspendía la campaña publicitaria que protagonizaba Nacho Vigalondo por repudiar ese tipo de actitudes desafortunadas. Toma ya. Días antes había alabado desde sus páginas la intervención de Ricky Gervais en los Globos de Oro pidiendo, por favor, que no se pusieran puertas al sano ejercicio de la risa por muy duro que fuera el material utilizado por el cómico inglés.</p>
<p style="text-align: justify">Es decir, con distancia, Gervais es un cachondo pero, cuidado, que si viviera aquí ya nos gustaría bastante menos y más de una colleja se llevaría por hacerse el listo.</p>
<p style="text-align: justify">La comunidad cibernética, quizás envenenada por este pensamiento bilocativo de ahora sí pero también no, es vivo reflejo de la histeria colectiva sobre el asunto y los mismos que creen que ejercen su derecho a la libertad  manoseando a su antojo y cargando las tintas contra Vigalondo por ponerse un poco a favor del colectivo de cineastas durante días y días, de pronto, se siente muy ofendida por el dolor que un chiste sobre el negacionismo pudiera ocasionar a las víctimas del Holocausto ¿En serio?</p>
<p style="text-align: justify">Es un pecado no coger un chiste pero es insultante que algunos se hagan los ofendidos, simulen rasgarse las hirsutas vestiduras para, en realidad, seguir dándole leña al mono. ¿Y por qué a ese mono y no a otro? Porque ese mono, concretamente, sale por la tele, se gana la vida haciendo cosas guays y parece pasarlo pipa. Un poco de la insana envidieja española también ha salido en este asunto.</p>
<p style="text-align: justify">El gesto estúpido de “El País” de acoger al troll de medio pelo en su seno y amamantarlo, darle la razón al descerebre y a la tontuna es un ejemplo más de cuán desnortada anda dicha publicación y de cuán peligrosa se está haciendo la caza del lector perdido. También de una cierta incomprensión del mundo actual, del medio en el que se emite la broma, de la broma en sí y, claro está, de la persona que ha estado escribiendo un eminente blog para ellos durante años y eligió como protagonista de su última campaña publicitaria que, creo yo, tenía como objetivo captar a un público más juvenil y sandunguero. La vieja historia del elefante asustado por el ratón…porque…y eso es algo que debería de ser interesante a la hora de valorar esta falsa polémica y este real embrollo: ¿A cuantas personas, a qué porcentaje real de la población, afectó de verdad esa coña de Vigalondo? ¿100? ¿1000? ¿Un 2% de la población?</p>
<p style="text-align: justify">Con horror, durante mi ejercicio profesional como periodista, he asistido a la lectura de cartas de ciudadanos indignados que pedían una rectificación sobre un contenido y a unas cuantas curiosas llamadas de espectadores que reclamaban esta u otra satisfacción por un presunto daño moral ejercido desde algún programa. Los insultos, las llamadas al boicot y otras tantas absurdeces eran una constante al igual que la presentación de la persona afectada como la representante de un AMPA, una asociación de consumidores, un pueblo entero o un patio de vecinos…aquella persona siempre decía no representar su propio interés si no el de cientos, incluso miles, de personas igualmente zaheridas, dolidas, asustadas o intranquilas. ¿Saben qué? La indignación era tan pequeña como grande la exageración sobre el número real de afectados.  Hay un gran gag de PADRE DE FAMILIA en el que unos cuantos ejecutivos del organismo que censura los contenidos en la televisión americana hacen un cálculo aproximativo: les llegan 20 cartas y ellos calculan que cada carta representa a 10.000 millones de espectadores. Ahí lo tienen.</p>
<p style="text-align: justify">Si queremos que la red y todo este invento sea algo nuevo de verdad deberíamos de comenzar a aplicar una serie de normas de buena convivencia evitando que esta sea un reflejo de lo que ocurre fuera o, por lo menos, de las peores cosas que ocurren fuera. Si de verdad quieren ustedes que todo esta monserga de la 2.0 sea algo sano y bueno con lo que echarse novia, comentar la parida, pasarse vídeos de monetes y echar el rato o, por qué no, ejercer de periodista ciudadano y cantarle al mundo las verdades del barquero deberíamos de comenzar por no echar mierda a la cara de los demás y circular por el ciberinvento como unas personas educadas que tienen dos dedos de frente.</p>
<p style="text-align: justify">Aprendamos un poco de gente como David Bisbal y de esa inocencia con la que mira al mundo haciendo todos esos preciosos comentarios sobre Egipto o sobre los niños de San Ildefonso y su poca gracia a la hora de cantar el Gordo. Miren qué bien se lo pasa y cuantas horas de humor involuntario nos está produciendo.</p>
<p style="text-align: justify">Si queremos que, de verdad, todo esto sea nuevo, que reinvente la comunicación, que la amplifique, que sea la hostia en verso, el nuevo ágora y la madre que lo parió deberíamos de dejar de cometer los excesos que se producen fuera de los márgenes de la red, ejerciendo nuestro derecho a soportar una broma ácida de cuando en cuando.</p>
<p style="text-align: justify">No me quisiera ir sin comentar esa especie de tope o norma idiota que está proliferando en estos instantes y que intenta quedarse en medio de la polémica. Una ley que nos devuelve al personaje de Michael Richards y a su mosqueo, a ese rollo de llamar nigger a un negro y que el negro le conteste que no puede decir algo así porque es blanco: La ha dicho un tipo tan normalmente interesante como Luis Alfonso Gámez (yo la recojo de <a href="http://blogs.elcorreo.com/divergencias/2011/2/3/el-asunto-vigalondo-se-pueden-hacer-chistes-todo-">aquí</a>) y que dice que solo los judíos deberían de hacer bromas de judíos lo que me lleva a pensar que Gámez cree de verdad que el señor negro indignado tenía razón. Yo creo que no, que eso es un parche. Eso nos llevaría a reducir el territorio del humor, a circunscribirlo por comunidades, a convertirlo en un absurdo código cerrado cuando lo que se pretende, creo yo, a la hora de hacer un chiste es acercar posturas alrededor del único ejercicio que nos diferencia de otros animales: carcajearnos. Yo creo que el humor bueno comienza por uno mismo y se traslada sin miedo a los demás, va de nuestra imperfección a la de otro…creo que Vigalondo ha demostrado ser imperfecto en muchas cosas, como Richards, como tantos otros cómicos presionados en un momento determinado, acaso en un momento muy difícil. “He consagrado toda mi carrera a reírme de Hitler, creo que me hice cómico para poder ridiculizar a Hitler delante del mundo y ustedes deberían de hacer lo mismo”. Lo dijo Mel Brooks, un cómico delirante que también hacía bromas sobre negros y WASP.</p>
<p style="text-align: justify">
<p style="text-align: justify">BOLA EXTRA:</p>
<p style="text-align: justify">En medio de aquella polémica que he detallado de manera tan concisa en este post uno de los informativos del canal de noticias FOX quiso saber la opinión del cómico negro Paul Mooney sobre el asunto de Richards. Mooney ha consagrado su vida a un humor que tenía como objetivo explicar por qué los blancos se asustan cuando ven a un negro, es decir, a hacer chistes sobre la raza blanca. Este es el vídeo en el que Mooney contesta al asunto quitándole hierro y contando un gran chiste que él mismo etiqueta como racista…contra los blancos.</p>
<p style="text-align: justify">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=9cuX2uYOi4g&amp;feature=related[/youtube]</p>
<p style="text-align: justify">
<p style="text-align: justify">Y Chris Rock contestando a la pregunta: ¿Puede un blanco usar la palabra &#8220;nigger&#8221;?</p>
<p style="text-align: justify">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=iau-e6HfOg0[/youtube]</p>
<p style="text-align: justify">
<p style="text-align: justify">Y Sarah Silverman bromeando sobre el Holocausto&#8230;</p>
<p style="text-align: justify">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=y6E9sJ6B-u8&amp;playnext=1&amp;list=PLF8EF4EC56551D7DC[/youtube]</p>
<p style="text-align: justify">Y Sarah Silverman haciendo bromas sobre judíos y negros&#8230;</p>
<p style="text-align: justify">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=ReJWp3xstsg&amp;playnext=1&amp;list=PLF8EF4EC56551D7DC[/youtube]</p>
<p style="text-align: justify">BOLA EXTRA 2:</p>
<p style="text-align: justify">Pensándolo bien&#8230;Michael Richards y Vigalondo se gastan un pelazo parecido.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>¡A jugar!</title>
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		<pubDate>Fri, 21 Jan 2011 08:30:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Insustancial</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Mi memoria catódica me dice que Joaquín Prats presentaba aquel programa llamado “El Precio Justo” donde los concursantes tenían que adivinar el precio real de venta al público...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><img class="aligncenter" src="http://www.heyuguys.co.uk/images/2010/08/2584666881_3a1066451f.jpg" alt="" width="500" height="216" /></p>
<p style="text-align: justify">Mi memoria catódica me dice que Joaquín Prats presentaba aquel programa llamado “El Precio Justo” donde los concursantes tenían que adivinar el precio real de venta al público de una serie de objetos para, luego, concursar en una fase intermedia siguiendo, más o menos la misma mecánica y, finalmente, acceder a una final donde se arriesgaban a calcular el precio no solo de un producto si no de un escaparate entero compuesto de cosas tan peregrinas como un ala-delta o una finca en Castilla La Mancha.</p>
<p style="text-align: justify">Joaquín Prats decía el nombre del agraciado concursante y decía eso de “¡A jugar!” mientras veíamos un plano de un ciudadano, hasta entonces anónimo, que se acercaba con muchísima alegría hasta el podio dispuesto a llevarse a casa un lote de cosas que, nos hemos enterado luego, tendría que verse obligado a revender para pagar los impuestos devengados de semejante premio trampa como bien explica Rodrigo Cortés en su impresionante “El Concursante” (una incomprendida película española).</p>
<p style="text-align: justify">Bien, en este blog no tenemos a Joaquín Prats (desgraciadamente abandonó este Valle de Lágrimas hace algunos años), ni un plató de televisión, ni un escaparate lleno de cosas que ofrecerles a ustedes. Este es un rincón discreto en lo económico (tendente a cero aunque, quién sabe lo que opina nuestra Presidenta y Tesorera) y, por tanto, carecemos de la infraestructura básica para regalarles cosas pero, sin duda, tenemos espíritu jugador y, por tanto, hoy más que un articulillo les propongo jugar con nosotros a un juego muy parecido al televisivo “Precio Justo”. Digamos que somos una especie de versión en juego de mesa del popular programa de los 80 y 90 y que, entre todos, el premio que hemos podido reunir es el de la simpre y llana “honrilla” de saberse un poco más guay que los demás. Bueno, no mucho más guay, la verdad.</p>
<p style="text-align: justify">Les proponemos una sencilla pregunta de arranque: ¿Cuánto cuesta para ustedes misapisportuscookies?</p>
<p style="text-align: justify">Es una pregunta de enunciado sencillo pero, sin duda, de retorcido fondo: Echen cuentas. En este santo rincón trabajamos 9 personas y yo mismo (se murió Rodríguez de la Fuente y su trabajo de catalogación como especie quedó a medias) que escriben un artículo diario por turnos. Calculen, así a la gornú, el número de horas, el trabajo de redacción, de maquetación, de reflexión, de corrección, de búsqueda de material, de rescate de fuentes. Y, claro está, no se olviden de el acceso a internet que pagamos todos los miembros religiosamente. Calculen cuanto costaría mantener todo este entramado si todos recibiéramos una nómina o un pago por lo que hacemos. Es decir, si hubiera unos locatis que quisieran pagarnos por hacer esto que hacemos desinteresadamente.</p>
<p style="text-align: justify">Ah, se me olvidaba: añadan las horas que le echamos en avisar de que hay una nueva entrada, en lo que nos gastamos en las reuniones Apis&amp;Beers de todos los meses, en las llamadas de teléfono…eso pónganlo en el presupuesto de gastos de publicidad y promoción.</p>
<p style="text-align: justify">Piensen en nosotros como en una pujante nueva empresa, en una nueva publicación.</p>
<p style="text-align: justify">Y, ahora, nada más y nada menos que les formulamos otra sencilla pregunta: ¿Si decidiéramos que misapisportuscookies fuera de pago? ¿Cuánto pagarían ustedes por acceder todos los días al contenido generado?</p>
<p style="text-align: justify">Olvídense de los derechos de autor puesto que, por ser información lo que se añade en los contenidos, no tendríamos que recibir ni un céntimo por ello.</p>
<p style="text-align: justify">Olvídense también del dinero que pagan por conectarse a Internet, el fee que la operadora de turno nos cobra todos los meses puesto que, evidentemente, de recibir algo de ese dinero tendría que dividirse entre todas las páginas que visitan ustedes a diario y, finalmente, entenderíamos que con el reparto el dinero recibido sería una cochina miseria.</p>
<p style="text-align: justify">Y ahora se preguntarán: ¿Qué saco yo con toda esta gilipollez? Algo muy sencillo: poder opinar sobre lo que cuestan las cosas en realidad.</p>
<p style="text-align: justify">Evidentemente, sacar este tema ahora tiene su por qué. No es otro que la gran cantidad de información sesgada y francamente tendenciosa que nos llega todos los días por la wi-fi sobre lo que cuesta la producción de contenidos.</p>
<p style="text-align: justify">Con sorpresa para mi persona descubro que todo el mundo sabe, a ciencia cierta y sin temor a equivocarse, lo que cuesta producir un disco, sacar un libro al mercado o hacer una película y, claro está, hablando de una comunidad que se siente 2.0 también de lo que cuesta la transacción digital de los bienes culturales.</p>
<p style="text-align: justify">Al parecer, en el país menos interesado públicamente por la cultura en general (ni la Alta, ni la Baja, ni la intermedia si es que la hubiera o hubiese), todos podemos echar la cuenta de la vieja y llegar a la conclusión de que, en realidad, escribir una canción o una buena línea de guión, esculpir una estatua a un procer de la patria o pintar un cuadro puede hacerlo cualquiera que tenga un poco de tiempo. Muy bien, calculemos el precio de ese tiempo. Calculemos cuanto cuesta todo ese esfuerzo.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://twitter.com/AlexdelaIglesia">Alex de la Iglesia</a>, al que han partido la cara por apostarla en el empeño del entendimiento, ha pedido soluciones al proble,a. Ha recibido unas cuantas a través de su cuenta de twitter como adoptar el modelo de <a href="http://www.filmmakermagazine.com/issues/fall2002/features/no_budget_nigeria.php">producción nigeriano</a> o esta otra que tiene que ver con <a href="http://www.jorgedioni.com/blog/?p=1178">la promoción</a>. La primera parecía más bien una broma y la segunda se basa en un disparado coste económico (¿Quién paga todo el despliegue?)</p>
<p style="text-align: justify">Yo no les pido tanto. Les pido que se detengan un poco y contesten a dos sencillas preguntas si les place y si tienen tiempo. Ya saben, una tontería de esas de interactividad.</p>
<p style="text-align: justify">Por si les sirve de pista ayer mismo <a href="http://vidasejemplaresdeanp.blogspot.com/">Santi Balmes</a>, cantante de Love of Lesbians, era preguntado en un evento organizado por la BBK sobre qué pensaba sobre las descargas. Ha ejempificado con una encuesta: Se preguntó en diversos países cuanto creen que sería el justiprecio por comprar un disco: En Estados Unidos y Francia los internautas contestaron que un buen precio sería 6 euros…En España que 0´50. También comentó el asunto de Spotify y el dinero que reparte entre los artistas: Su banda lleva meses entre las favoritas de la página y ha recaudado 100 euros. Otros artistas, de menor tirada, han asegurado a este que escribe que han llegado a recibir una cantidad menor que el papel de la factura donde estaba impresa la cifra.</p>
<p style="text-align: justify">Balmes ha insistido en una cosa interesante que comienza a calar: la tajada se la están llevando las operadoras que prestan servicio de acceso a Internet y estas no reparten beneficios, claro. Se habla mucho del lobby y de la mafia de los creadores, una nebulosa de abogaduchos y letrados sacamantecas dispuestos a pasar por encima del sistema…me pregunto donde está el lobby de las compañías de telefonía, el de la fabricación de soportes digitales, en qué sitio están dejándose el jornal, a quien están apoyando por detrás silenciosamente.</p>
<p style="text-align: justify">Pero esto, claro está, es un “purpalé”, una charla tontorrona. Lo interesante está en saber si ustedes quieren jugar a valorar nuestro andamiaje gracias al cual publicamos y, claro está, el precio que ustedes pagarían si tuvieran que pagar por lo que aquí se ofrece.  Y claro está, también nos gustaría saber cuáles serían las soluciones que nos aportarían para vivir, Dios Menguante, de este bendito medio.</p>
<p style="text-align: justify"><em>PD: Y sí, ya se que lo que yo escribo es una mierda y que nadie pagaría ni un céntimo por ello pero piensen en mi como en esas páginas del periódico a las que no prestan atención…no piensen en el firmante, piensen en los otros 9 que sí son seres humanos dignos de admiración. Un saludo y gracias. Voy a por mi ración de ansiolíticos preventivos.</em></p>
<p><em>BOLA EXTRA: He elegido una imagen de &#8220;<a href="http://www.imdb.com/title/tt0077416/">El Cazador</a>&#8221; (Michael Cimino, 1978) de la secuencia en la que sus protagonistas se ven atrapados en un juego de ruleta rusa organizado por unos vietcong con muy mala baba&#8230;a veces uno se siente así, ya saben, como que está participando en algo en lo que hay una pistola de por medio, en una peleíta en la que nadie puede sacar nada demasiado en claro. </em></p>
<p><em>BOLA EXTRA 2: Ya que hablo de Santi Balmes me gustaría dejarles con una estupenda canción de LOVE OF LESBIANS titulada &#8220;Te hiero mucho (Historia del amante guisante)&#8221;. Que la disfruten. </em></p>
<p><em>[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=GFzCRqNFDnI&amp;feature=related[/youtube]</em></p>
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		<title>Del oficio&#8230; y el beneficio</title>
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		<pubDate>Fri, 31 Dec 2010 12:35:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Insustancial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medios 2.0]]></category>
		<category><![CDATA[cine]]></category>
		<category><![CDATA[descargas]]></category>
		<category><![CDATA[escribir]]></category>
		<category><![CDATA[subvenciones]]></category>

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		<description><![CDATA[En estos días feroces un amigo de un amigo me preguntó con retintín cuanto dinero me había llevado en subvenciones este año. Le dije que, al no ser...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><img class="aligncenter" src="http://dierenaissance.files.wordpress.com/2010/07/155-meg-notes.jpg" alt="" width="469" height="241" /></p>
<p style="text-align: justify">En estos días feroces un amigo de un amigo me preguntó con retintín cuanto dinero me había llevado en subvenciones este año. Le dije que, al no ser yo agricultor, ni deportista, ni estudiante con derecho a beca mis emolumentos en subveciones habían sido de cero euros.</p>
<p style="text-align: justify">A renglón seguido me espetó, demostrando un estupendo oído selectivo, que qué tenía yo en contra del deporte y le dije que nada de nada. Y luego, también a renglón seguido, que cual era el interés que puede tener gastarse tantos millones de euros en películas cuando todo el mundo dice que el negocio del cine es ruinoso en nuestro país.</p>
<p style="text-align: justify">A eso le contesté que no entendía muy bien cuáles eran los beneficios económicos exactos de que un atleta español se llevara una medalla de oro en unos Campeonatos Mundiales de Tiro con Arco. Hinchado como un pavo a punto de visitar al matarife, el buen hombre dijo una sola palabra: “prestigio” y añadió otra más “internacional”. Le dije que, incluso, ese presunto beneficio quedaba en entredicho cuando muchos atletas dilapidaban parte de sus ganancias como profesionales en acudir a médicos como Eufemiano Fuentes para someterse a planes de dopaje que, finalmente, dañaban la imagen de nuestro deporte y ensuciaban ese presunto prestigio tildando a un país completo de “tramposo” (sólo hay que ver las lindezas que nos regalan desde el francés L´Equipe de cuando en cuando).</p>
<p style="text-align: justify">Y ahí, más o menos, se acabó la conversación porque en realidad ni este señor venía a conversar ni yo tenía el más mínimo interés en debatir lo más mínimo apoyado en la barra de un bareto a las tantas de la madrugada. La gente es molesta porque sí, juro que nunca voy al negocio de este buen hombre a decirle como tiene que hacer lo que narices haga pero, sin embargo, en más de una ocasión me he encontrado con gente que conoce, sorprendentemente, mucho mejor que yo los vericuetos de mi profesión.</p>
<p style="text-align: justify">La semana pasada hablaba aquí del oficio de escribir y de las tristezas derivadas de dedicarse a una profesión que, parece, tiene agotado su modelo de negocio. La primera repercusión al texto fue la de un internauta que, con mucho sentido común, dijo que como persona podría solidarizarse conmigo, lo que estaba contando le sudaba un huevo.</p>
<p style="text-align: justify">Si yo no podía encontrar trabajo en lo mío debía de joderme y, mucho más, si esta situación se debía al asunto de las descargas ilegales mucho más porque esa persona no quería perder la posibilidad de ver gratis películas de Jackie Chan o descargarse los últimos cinco discos de David Bisbal.</p>
<p style="text-align: justify">El cierre de CNN+ ha ejemplificado perfectamente como nuestro mercado informativo y audiovisual (y por ende el cultural) es débil a nivel de ancianito con tosferina y que el más mínimo aire se lo puede cargar. Si el caso de CNN+ ha sido sonado no lo ha sido tanto, por ejemplo, el de Discovery Channel que recientemente ha abandonado nuestro país dejando un reguero de desempleados para establecerse en Italia desde donde se emite ahora la señal para nuestro país. Me imagino que si alguien acude a Berlusconi o a los dueños de Discovery Channel para pedirles explicaciones por los puestos de trabajo perdidos (y las pérdidas económicas directas e indirectas que conlleva) podrá escuchar un muy sincero: “me suda un huevo”. En este caso, claro está, no hablamos del derechos, al parecer inalienable de contar con un videoclub y una fonoteca universal a coste cero (súmenle el dinero que se llevan las teleco por el acceso) sino el de unos empresarios que quieren mantener sus beneficios a un coste lo más bajo posible. No encuentro diferencia.</p>
<p style="text-align: justify">La pérdida de canales de televisión, de revistas o cadenas de radio aparentemente afecta muy poco a la vida de los ciudadanos o eso nos hacen creer interesadamente. Un buen día acudes a tu heladería preferida y descubres que entre los 300 sabores que ofertan falta uno…bueno, piensas, ya volverán a hacerlo o ya elegiré uno que me guste más. El problema es que, poco a poco, esos sabores van desapareciendo hasta que un día descubres que o fresa o nata y, si no te gusta, pues al empresario le “suda un huevo”. Es lo que hay.</p>
<p style="text-align: justify">La desaparición de diferentes puntos de vistas, de informaciones concretas sobre según qué asuntos, la eliminación de estas o aquellas voces empobrece, a ritmo frenético, nuestra vida a un nivel profundo pese a que no tengamos conciencia de ello. Ahora, que todo el mundo parece entender muchísimo de mercados y de economía, se puede traducir en una frase: la eliminación paulatina de la competencia y la supervivencia del más fuerte genera un monopolio y la instauración de este, definitivamente, acaba con el mercado. Ni siquiera un mercado de cosas tangibles, sino lo que es más peligroso un mercado de ideas que corremos el riesgo de que sean únicas y que comiencen a corretear alegremente por aquí y por allá.</p>
<p style="text-align: justify">En el mercado de lo cultural esta desaparición de sabores parece afectar aún menos. La creación cultural y el disfrute de la misma es algo que no parece necesario para la supervivencia, es decir, parece menos importante, por ejemplo, tener una buena generación de escritores que una buena generación de médicos. Siempre será accesorio regalarse la vista con una buena película o alegrarse la mañana con una buena canción…¿En serio piensan así?</p>
<p style="text-align: justify">Con la ligereza propia de un Baryshnikov marcándose un memorable “Lago de los cisnes” opinamos (opinamos mucho) que la cultura estará ahí, siempre, incluso que tenemos más cultura de la que podemos digerir y que, por lo tanto, podemos dejar de producirla y disfrutar de lo que ya existe flotando aquí y allá. Es lo que se deduce de todo este debate y lo que muy poco acertadamente dice el Señor que mira por el cable USB en <a href="http://www.enriquedans.com/2010/12/los-limites-del-dialogo.html">su entrada</a> del día 30, y no cito textualmente, la cultura tendrá que alimentarse según el modelo de negocio que genere.</p>
<p style="text-align: justify">No es por ponerme cursi pero, sinceramente, reducir la cultura a un asunto de cifras y de beneficios es algo tan falto de consistencia intelectual que pica en los ojos del que lo lee.</p>
<p style="text-align: justify">Resulta, a la vez, enternecedor que, con la que está cayendo alguien pueda tener todavía tanta fe en el sistema capitalista y defienda con tan buena ley los intereses de las Telecos.</p>
<p style="text-align: justify">Si pasan ustedes por el blog de Francisco Nixon descubrirán, y tampoco lo cito literalmente, una <a href="http://francisconixon.blogspot.com/2010/12/hablar-de-mi-libro.html">buena reflexión sobre el hecho de que la creación cultural significa tiempo</a> y que este tiempo, finalmente, significa dinero. Dice Fran, acertadamente, que las canciones gratis siempre estarán ahí para el que las quiera y que la cultura o el arte, como expresión, siempre existirá pero que si al artista se le da la posibilidad de dedicarse profesionalmente su caudal y su obra mejorarán de manera visible. No puedo estar más de acuerdo en ello. Lo suscribo.</p>
<p style="text-align: justify">Y volviendo un poco al tema del deporte: actualmente nuestro deporte es una máquina imparable de generar prestigio gracias a las ayudas gubernamentales (181 millones de euros este año más 907 millones en construcción de diversas infraestructuras) y a que, con la llegada de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 el gobierno de Felipe González decidió que necesitábamos de ese prestigio. La inyección de dinero permitió profesionalizar a un montón de atletas que pudieron dedicarse a mejorar sus marcas y a aspirar a medallas cosa que, en tiempos pretéritos, era algo que se dejaba o a la sorpresiva aparición de talentos innatos o a competir en deportes donde el amateurismo era del mismo nivel que en nuestro país.</p>
<p style="text-align: justify">Estoy de acuerdo en que la imagen de Iker Casillas levantando una Copa de Campeones del Mundo de Fútbol es un icono tan potente que paraliza a un país…me gustaría que, la próxima vez que alguien gane un Nobel, se produjera una algarada callejera y un estallido de alegría semejante.</p>
<p style="text-align: justify">Lo que vengo a querer decir, a ver si esta vez se me da mejor, es que la cultura es algo nuestro, algo que debemos de mantener porque no mejora nuestra vida de manera directa pero sí nos ayuda a endulzarla, a acompañarla y a entenderla. Las expresiones culturales nos definen, dibujan nuestros tiempos, nos enseñan a comprender mejor lo que nos rodea.</p>
<p style="text-align: justify">El artista, el creador o el periodista podrían desaparecer mañana y quizá no sentiríamos una profunda tristeza. Ni mucho menos. Pero perderíamos algo importante.</p>
<p style="text-align: justify">Entiendo el gustito que supone ver a un ciclista español levantando los brazos triunfantes al paso por el Tourmalet pero ese mismo gustito se siente al descubrir a un buen escritor, al ver una buena película, si sentimos que nuestro deporte nos da prestigio y que nos coloca entre las primeras naciones del mundo…¿Sería posible que esa misma sensación de orgullo nacional traspasara nuestra vida diaria al enterarnos de que un director español se lleva un Oscar o un periodista patrio eleva el Pulitzer o galardón similar?</p>
<p style="text-align: justify">La diferencia en que esto ocurra o no está en nuestra disposición a que esto ocurra, en tiempos en los que no parecen existir Fitzcarraldos, ni Medicis que sustenten la cultura poniendo la pasta y que sería un error pretender que la producción cultural quedara bajo la guardia y custodia de las grandes corporaciones (más pronto que tarde sentirían la necesidad de generar un arte menos íncómodo y, por supuesto, menos crítico) depende de nuestra buena voluntad mantener el status cultural de nuestro país y de protegerlo. Ahí radica la diferencia, entre que las cosas sean buenas o no lo sean, en una elección simplemente personal. ¿Los beneficios¿ Los mismos que no ponerse al volante con dos copas y tres rayas encima, no molestar a los vecinos poniendo la música muy alta o no fumar en la las habitaciones de los hospitales&#8230;intangibles.</p>
<p style="text-align: justify">BOLA EXTRA</p>
<p style="text-align: justify">No quisiera que este post último del año fuera una cosa amarga y por ello les deseo a todos ustedes un glorioso paso del año y agradezco a la gente de Mis apis por tus cookies que me hayan recogido en este rincón todos los viernes, también a todas las muestras de adhesión recibidas y a la compañía de gente como Alex Martí, Nacho Escolar, Nacho Vigalond¡f¡o, Johnny B. Bad (a toda la gente buena del twitter en general) y a las muestras de solidaridad y aprecio tanto abiertas como por lo bajini. Como hablo de Francisco Nixon les dejo a ustedes con una estupenda canción titulada &#8220;Erasmus Borrachas&#8221;. Si quieren compren el disco que es una delicia.  Que tengan ustedes un 2011 brillante y, como siempre, nos vemos más pronto que tarde en la consulta del Hombre de los Caramelos.</p>
<p style="text-align: justify">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=jfGwUaaBMoA[/youtube]</p>
<p style="text-align: justify">
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		<title>Desventuras de un escritor sentado en el centro de un encendido debate</title>
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		<pubDate>Fri, 24 Dec 2010 03:50:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Insustancial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Humor 2.0]]></category>

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		<description><![CDATA[Me llamo Señor Insustancial. Me gano la vida escribiendo y no tengo mucha capacidad de síntesis (ya verán como no les miento). Lo hago de forma mercenaria, es...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><img class="alignnone" src="http://www.dreamsoftheyouth.com/blog/wp-content/uploads/2010/01/QmFydG9uRmluaw_84170_6396_1.jpg" alt="" width="346" height="365" /></p>
<p style="text-align: justify">Me llamo Señor Insustancial. Me gano la vida escribiendo y no tengo mucha capacidad de síntesis (ya verán como no les miento). Lo hago de forma mercenaria, es decir, voy allí donde solicitan mis servicios y, con más o menos fortuna, cumplo con mi trabajo. Curiosamente, desde que me dedico a esto, me he encontrado en diversas situaciones de pánico a la hora de cobrar los emolumentos devengados de mi trabajo.</p>
<p style="text-align: justify">En una ocasión, incluso, tuve que amenazar físicamente a un tipo para que me pagara lo pactado cosa que hizo al instante dándome la cantidad justa en crujiente y gastado dinero en metálico. No fue nada agradable. Quiero decir, no es agradable tener que recurrir a ponerte como un bárbaro pero, mucho menos, es comprobar que el dinero que me debía estaba metido en un sobre que tenía guardado en una mesa de su escritorio y que, simplemente, me estaba timando, que todas las cosas que me había dicho sobre la falta de liquidez y bla, bla, bla eran excusas de tahúr pillado con un as guardado en la manga.</p>
<p style="text-align: justify">En otra ocasión, más cercana en el tiempo, fue un propio compañero el que se eludió de pagarme ni un pavo por un trabajo hecho a medias con la excusa de que no había cobrado. Poco después me personé en las oficinas del productor que me dijo, tranquilamente, con un papel en la mano que había pagado la pasta religiosamente al gorrino. Le pedí que intercediera pero, también con mucha pachorra, me dijo que todos los papeles estaban firmados por el delincuente en cuestión y que, legalmente, no podía hacer nada.  El tipo se diluyó. Es decir, dejó de coger el teléfono, cambió de domicilio…cuando reapareció en mi vida teatralmente, un encuentro casual en un sitio tonto, fue él el que me abordó diciendo: “Lo siento tío, se que te debo dinero, pero me lo he gastado todo y ahora mismo no lo tengo pero en unos meses me recuperaré porque voy a hacer una serie”. Me dio un teléfono falso y una dirección falsa. No lo he vuelto a ver.</p>
<p style="text-align: justify">Cuando comencé a dedicarme a esto (hace ya la friolera de 15 años) jamás pensé que me vería obligado ni a comportarme como un miembro de los Miami, ni mucho menos como un cobrador del frac. Cosas de la profesión, dicen.</p>
<p style="text-align: justify">Otra estupenda anécdota. Alguien hizo su trabajo y fue a cobrar. Cuando llegó a la oficina del productor este le contestó que no le iba a pagar. “¿Qué razones tienes para no pagarme?”. El productor le contestó: “No lo hago por perjudicarte a ti sino por beneficiarme yo”. Es completamente cierta.</p>
<p style="text-align: justify">Con esto quiero ilustrar, un poquito y a grandes rasgos, que el panorama para los escritores y para los creadores nunca ha sido demasiado bueno en nuestro país. Es decir, el autor es tradicionalmente visto por muchos patrones como una pieza de caza, un  punching ball, el patito de la barraca de tiro al blanco más cochambrosa de la feria, el payasito que se lleva todos los bofetones. Somos necesarios para el espectáculo que se ofrece (¿Qué sería una corrida sin un toro? ¿Qué sería un circo sin un clown llorón? ¿Cómo entrenaría el boxeador sin un sparring?) pero, muy a menudo, se nos recuerda nuestra posición de Don Tancredo en todo el show y, sobre todo, se nos ve como una especie de mal menor. Me he cruzado con todo tipo de patronos y, los peores, pensaban que en realidad eras o sustituible o, lo que es peor, alguien que hacía un trabajo que, si él tuviera tiempo, quiero decir, si buscar lugares donde gastarse la pasta le dejara tiempo, haría mil veces mejor que cualquier chupatintas.</p>
<p style="text-align: justify">En honor de la profesión de productor o de editor he de decir también que me he encontrado con un alto porcentaje de gente currante, honesta y buena que me ha aguantado los lamentables caprichos con estoico gesto. No se crean, no soy un santo.</p>
<p style="text-align: justify">El caso es que les cuento esto para que se hagan una idea, como decía por ahí arriba, les dibujo a todos ustedes un creo que cercano retrato de algunos de los males de la industria del entretenimiento y de la cultura, de todo lo que tiene que ver con darle gusto al cuerpo. La trastienda, ya saben, es ese lugar un poco desangelado y oscuro que se esconde al público en general.</p>
<p style="text-align: justify">Con esto quiero decirles que soy un currante como ustedes. Un currante que pasa muchas horas al día buscándose la vida.</p>
<p style="text-align: justify">No soy Ramoncín, ni Alex de la Iglesia, ni Ángeles González Sinde ni todos esos señores que ustedes odian tanto. No vivo en una mansión de Miami como Alejandro Sanz, ni me puedo permitir eso que se llama un año sabático para escribirme una novela porque, sinceramente, si dejara de buscar me moriría. Lo decía muy bien un director llamado Miguel Ángel Lamata: “Somos como los tiburones, si nos paramos un momento y dejamos de nadar, nos vamos para el fondo”.</p>
<p style="text-align: justify">Desde el día en que mi teléfono sonó y, al otro lado, se encontraba un señor que me ofrecía una cantidad absurda (absurda en el sentido de que me parecía increíble que alguien me ofreciera dinero por hacer algo que me gustaba tanto como escribir) he sufrido cierto maltrato. La excusa que más he escuchado desde entonces es que el cine, la tele o la prensa escrita estaba en crisis. Da igual que me remonte a finales de los 90 o hace dos semanas, la excusa para ofrecer un sueldo bajo y unas condiciones de trabajo tortuosas en muchos aspectos siempre ha sido la presunta crisis del sector. Muchas veces he dicho “Sí, Bwana” porque no tengo donde caerme muerto, es más, una vez me caí muerto en medio de la calle y tuve que resucitar porque el Ayuntamiento requería el solar para vendérselo a unos señores del ladrillo y la presencia de mi cadáver reducía el valor del suelo y paralizaba las negociaciones al tener que decidirse cual de las dos partes contratantes retiraba mi cuerpo y quien corría con los gastos.</p>
<p style="text-align: justify">Sí, también he defendido mis derechos muchas veces, me he mosqueado, he dicho “No, Bwana” otras tantas. He sufrido, como no, la enorme pasividad y la falta de cohesión del gremio. Algo que creo existe en muchos gremios.</p>
<p style="text-align: justify">Si la situación no era brillante antes de los tiempos estos de la piratería, lo cierto es que, en este nuevo teatro de operaciones, la cosa ya está oliendo a cadáver desde dos o tres calles antes de llegar al mismo meollo.</p>
<p style="text-align: justify">La producción cultural ha entrado en barrena y, para mi desgracia, y la de tantos otros lo cierto es que parecemos caminar hacia la absoluta destrucción de lo que conocíamos como nuestros lugares de empleo.</p>
<p style="text-align: justify">Se compran menos revistas, se compran menos periódicos, se compran menos entradas para el cine, se compran menos discos…la mayoría de las veces me siento como Kowalski, el protagonista de “Vanishing Point”, conduzco un coche que va a toda velocidad y cada vez tengo más sueño y menos ganas de conducir mientras la persecución continua y las vías de escape se van agotando poco a poco mientras voy de camino a una barrera puesta por la policía.</p>
<p style="text-align: justify">No les hecho la culpa a ustedes, yo mismo veo muchas series americanas que no se estrenan en nuestro país por medio de internet sin pagar un pavo. Soy también culpable. Como decía Alex de la Iglesia en este <a href="http://www.abc.es/20101223/opinion-la-tercera/barco-piratas-20101223.html">fantástico artículo</a>, la pastelería está abierta y yo no soy mejor que todos ustedes, también quiero pasteles. Y más si esos pasteles no los puedo encontrar más que en esa pastelería concreta.</p>
<p style="text-align: justify">Como ya decía, les estoy dibujando un pequeño bosquejo de cómo está la cosa. Se lo resumo un poco: no va bien. No tiene buena pinta, de hecho tengo peor pinta que un enfermo de esos que trata el doctor House. Una profesión entera está enferma de un virus raro y a primera vista incurable, notas que todo el mundo está a su alrededor gritando diagnósticos pero nadie da con la clave y mientras te vas poniendo cada vez más malito mientras maldices tu suerte y piensas que lo más correcto hubiera haberse hecho Guardia Civil como el abuelo o, a lo mejor, haberse montado una secta destructiva.</p>
<p style="text-align: justify">Mientras la cosa se va a pique se está poniendo más de moda el empleo doble. Lo normal es que la gente ya no pueda vivir de tocar la guitarra o de escribir papelotes y que se tenga que buscar la vida haciendo un trabajo de “9 a 5” (bueno, eso es un anglicismo, ustedes saben como yo que el raro sistema de horarios de nuestro país obliga a trabajar un porrón de horas más) y, pese a ser conocidos y brillantes (no es mi caso), para comer. La lista es larga y, en la música, casi interminable. La situación mala –que era la de antes- se nos ha convertido en algo catastrófico, por lo tanto.</p>
<p style="text-align: justify">Las ventas bajan, los sueldos se reducen. Eso es así.</p>
<p style="text-align: justify">En el momento que escribo esto quisiera transmitirles a todos ustedes esto mismo. Una parafraseo de Groucho Marx: “Saliendo de la pobreza alcanzamos las cotas más altas de la miseria”.</p>
<p style="text-align: justify">No quiero que se sientan mal, y menos en estas entrañables fechas, de hecho (lo repito) ustedes no son culpables de la situación. Estoy de acuerdo con todos ustedes: nadie paga por algo que puede encontrar gratis. Eso es así.</p>
<p style="text-align: justify">Si alguien, de pronto, inventara un aparato que hiciera funcionar el coche soplando a través de un sencillo pitorro los de las gasolineras se irían al pairo. Si alguien vendiera una máquina que captara las ondas cerebrales y las convirtiera en ropa o comida los de las industrias textiles y los supermercados se irían al garete. Yo mismo no volvería a un Carrefour a comprar nada en mi puñetera vida. ¿Para qué?</p>
<p style="text-align: justify">Mientras se discute sobre el nuevo mercado, un mercado que todavía no existe, muchos de nosotros lo pasamos mal. Quiero decir, mal de verdad. Es posible que Alejandro Sanz haya podido ahorrar o, mejor que eso, tenga un amplio mercado fuera de nuestro país (Hispanoamérica) donde la gente comprar sus discos y va a sus conciertos. El problema es que todos no somos Alejandro Sanz, es decir, nadie pagaría por ir a verme trabajar y menos ahora que ya no tengo trabajo. Bueno, siempre hay gente rara que le va el rollo performance, pero no me parece algo que, como dice la muchachada más moderna, pueda “monetizarse”. Yo más bien a lo que puedo aspirar es a “monotizarme”, es decir, hacerme mono o simio y que me cacen y me lleven a un zoo para que puedan ustedes tirarme cacahuetes a cambio de hacer monerías. En realidad, es a lo que solía dedicarme: a hacerles a ustedes monerías. A escribir monerías.</p>
<p style="text-align: justify">¿Se acuerdan ustedes de esa escena de Star Wars en la que los rebeldes caen en una prensa de basura? Pues imaginen a un montón de gente atrapada en medio de una pared retractil que se llama “medios convencionales” y por otro con una que se llama “descargas en internet”.</p>
<p style="text-align: justify">En todo este debate sobre Internet he denotado una enorme dosis de cinismo. Cinismo en unas cantidades industriales que, de pode exportar, nos sacaría de esta cochina crisis y nos permitiría darle collejas a los alemanes.</p>
<p style="text-align: justify">Lo que flota en el ambiente es, sin duda, esto: hay cosas que nos apetece tener y que nos salen gratis. Ergo, defendemos ese acceso a esas cosas.</p>
<p style="text-align: justify">Bien. Nada en contra. Lean un poco más arriba. Es normal. Nadie comete un delito por descargarse algo.</p>
<p style="text-align: justify">Lo que me parece infame es revestir esa idea tan sencilla con palabras como “derecho”. Y, mucho mas, a revestir la simple y llana descarga como “ejercicio de libre expresión” o “libre intercambio”. Eso es cinismo puro y duro.</p>
<p style="text-align: justify">Es más, me sorprendo comprobando como muchos, demasiados quizás, han convertido esta presunta cruzada por una Internet más libre como una forma de negocio. Ya saben: conferencias, libros, apariciones estelares en televisión, bolos pagados…</p>
<p style="text-align: justify">Con un discurso populista algunos listillos aprovechan para hacer leña del árbol caído y se llenan los bolsillos y el ego (unos egos desmedidos) defendiendo la actividad delictiva de los que cogen la obra de otras personas y la cuelgan en la red para hacer su propio negocio que se asemeja bastante a lo que hacen los buitres para comer que no es otra cosa que alimentarse de un cadáver.</p>
<p style="text-align: justify">El pitorreísmo demostrado por estos autodesignados  y presuntos adalides de la libertad ha tomado estos días carices de bullying y unas declaraciones altisonantes que me han recordado bastante a las charlas telefónicas que Hans Gruber, el malo de “La Jungla de Cristal”, tenía con la despistada policía de Los Ángeles.</p>
<p style="text-align: justify">Hablemos claro, pongamos las cosas en sus justas coordenadas y ya está. Repito. No son ustedes los que me quitan el sueño. Son otros los que lo hacen.</p>
<p style="text-align: justify">Si ustedes lo piensan bien, el nivel de insultos que se ha regalado durante estos días a personajes de nuestra cultura (la cosa  se ha centrado esta vez en Ángeles González Sinde, Alex de la Iglesia y Alejandro Sanz) ha sido, cuanto menos, de un macarrismo impresionante, de una dureza que no se recordaba desde los tiempos en que este país decidió que odiaba a Ramoncín por el simple hecho de denunciar que los autores estaban perdiendo pasta. No se habla de privilegios, se habla de puestos de trabajo. No se habla de comprarte un deportivo alemán de gama alta, se habla de llegar a fin de mes. No hablo, yo por lo menos no, de defender a una industria en franca decadencia sino en puestos de trabajo destruidos, hablo no solo de estrellas de la escena, sino de técnicos muchas veces mal remunerados.</p>
<p style="text-align: justify">No conozco a Alejandro Sanz y no se cuáles han sido sus motivaciones para posicionarse. Yo se las mías que, seguramente, sean mucho más pobres y más pequeñas. De hecho lo mío no es ni una posición porque, evidentemente, como ya les digo, estoy justo en el medio: no me valía mucho el modelo anterior y este, pues qué quieren que les diga, pero tampoco demasiado.</p>
<p style="text-align: justify">Con otros quiero decir que, sí, es verdad, la industria cultural y la de la información no ha sabido prepararse para esta nueva etapa. Es verdad. ¿La razón? Enormes empresas que se mueven como elefantes, lentos y majestuosos. Los amos de la Sabana, vaya. Enormes estructuras que se sienten invencibles y que caminan seguros sobre un panorama que creen que les pertenece y que, de pronto, comienzan a ponerse nerviosos cuando llega la sequía, una sequía larguísima y el agua se va agotando y el baobab no da madera fresca…un infierno.</p>
<p style="text-align: justify">Una defectuosa política de precios, una defectuosa política de distribución…sí, el sistema era malo (nadie dice lo contrario) pero les funcionaba. Les funcionaba fantásticamente bien. ¿Para qué cambiar? De hecho la piratería, la de antes, no era más que un mal menor, una cosa evitable, una pequeña pérdida.</p>
<p style="text-align: justify">De hecho, la pachorra con la que las grandes compañías se tomaron la preocupante desaparición de los videoclubs debería de haberlos hecho reflexionar pero no ocurrió así. Lo aceptaron como un daño colateral. Gran error.</p>
<p style="text-align: justify">En cierto modo, en esos primeros instantes, hicieron un gesto de elefante: intentaron protegerse con un sistema “anticopy” que era un maldito desastre y que se demostró inútil un tiempo después.</p>
<p style="text-align: justify">El Gran Elefante, por tanto, ha intentado mantener su viejo sistema de alimentación pese al mal cariz que estaba tomando la cosa. Ahora, que la cosa está fatal, intenta arremeter con toda la fuerza posible. Seguramente ya es tarde: han perdido eso que algunos populistas llaman “la calle”.</p>
<p style="text-align: justify">De hecho intentar aprobar una Ley como la que se ha intentado aprobar hace unos días es, simplemente, una forma de demostrar su despiste, su enorme incapacidad para hacer frente a una situación que les ha sobrepasado por completo. Si lo único que pueden esgrimir es una ley torpe, escrita a toda leche, no consensuada y básicamente inútil…</p>
<p style="text-align: justify">La bajada de beneficios, por ejemplo, ha generado un nerviosismo increíble, es como si el elefante hubiera visto a un pequeño ratón y no supiera como aplastarlo. La televisión, siempre la televisión, es la que representa mejor ese nerviosismo. En su búsqueda continua de mantener un status que ya no es el propio, sin entender el nuevo panorama, en la búsqueda de unos ratings de audiencia ya imposibles no solo por el repentino aumento de cadenas sino por el creciente desinterés por el producto ofrecido se han lanzado a una búsqueda de las cosas más baratas, de los espacios más sonrojantes perdiéndole por completo el respeto a los ciudadanos. La necesidad de mantener altos los shares de audiencia y de contentar así a los anunciantes ha provocado la caída de contenidos más grande de nuestra cortísima historia audiovisual. Paradójicamente los grandes anunciantes se largan buscando otros mercados, otros sitios donde meter su pasta que estén lo más alejados posibles de esos programas tan vistosos donde se habla tan alegremente de la vida de otras personas pero, al parecer, no son capaces de reaccionar. Podrían ofrecer productos de más calidad, más caros, que posiblemente atrajeran a un número más reducido de espectadores posiblemente más fidelizados pero, no, prefieren seguir viviendo en una quimera, prefieren seguir viviendo el sueño de encontrar esa programación ideal que ya no existe, una especie de El Dorado.</p>
<p style="text-align: justify">Y también existe ese problema en la Prensa escrita que, poco a poco, ha ido perdiendo su independencia a favor de la captura de anunciantes. Se ha ido envileciendo, reduciendo el papel de los periodistas, limando las asperezas (en muchos casos, la verdad) a favor de contentar a sus anunciantes. No deja de ser paradójico que los departamentos de marketing tengas mayor importancia que las redacciones.</p>
<p style="text-align: justify">Y en la industria del disco parece que también existe esa necesidad de mantener un sistema de estrellazas sin nada que aportar, productos prefabricados a golpe de talonario que ya no se pueden mantener porque ya no hay fondos con los que extender las enormes campañas de promoción de esos grupos que vendían tres millones de discos y que después desaparecían sin dejar rastro (¿Se acuerdan de Westlife?). Incapaces de pensar en pequeño, de mantener a grupos más interesantes a cambio de menores ventas (pero ventas fijas) se han metido en un enorme berenjenal, en un berenjenal baldío, es más, podrían haber pensado en vender más a mejor precio pero no, parece que han querido mantenerse en sus trece.</p>
<p style="text-align: justify">Y del cine español, en su conjunto, no voy a hablar porque, en realidad, creo que tiene todos los defectos posibles de una industria (una &#8220;industria&#8221; que dice, y dice bien, Fernando Trueba, que no existe) que no entiende el talento ni aunque fuera un lobo que le mordiera el culo…pero que, como no, ha sufrido una campaña de descrédito brutal, una increíble campaña destructiva que ha extendido los peores y más dañinos estereotipos y ha generado un desinterés general por cualquier película producida en nuestro país donde, vaya, el éxito de un solo título parece una especie de milagro. Es más, me sorprende que Alex de la Iglesia, que tiene una estupenda película en cartel se haya metido a defender los derechos de los curritos de las películas españolas a sabiendas de que podría recibir un boicot general. De hecho, me temo que lo está sufriendo.</p>
<p style="text-align: justify">Señalados los males de la industria, bueno los males que yo veo en la industria que bien podrían ser otros de los que no estoy informado, no les pido piedad con ella. Es decir, no les invoco para que corran a su tienda más cercana  y adquieran ustedes un producto oficial, un soporte (je, otro interesante palabro para el debate, la cosificación que hacen los guruses de la presunta libertad de la red…hacerles pensar a ustedes que pagan por el libro o por el disco y no por lo que viene dentro). No, ustedes pueden seguir bajándose cosas de la red con total alegría y yo les aplaudiré puesto que soy uno de ustedes. Curro como ustedes, me alimento de las mismas cosas que ustedes y me encantan las cosas gratis y los placeres inmediatos que me producen una buena película o un buen libro o una buena canción. De hecho me parece irresistible poder disfrutar de materiales desclasificados, de películas descatalogadas, de series que jamás veré en una televisión de mi país porque algún idiota piensa que no va a tener audiencia. Todos y cada uno de esos idiotas presuntuosos que nos tratan como imbéciles se merecen este bofetón.</p>
<p style="text-align: justify">El problema, y vuelvo a lo personal, es que creo que el final del túnel está lejos, de hecho ni lo veo. El problema es que nadie está dispuesto a buscar soluciones de calidad, que nadie parece dispuesto a entrar al trapo, a arremangarse, a trabajar a favor de los derechos de todos, que Tirios y Troyanos prefieren la falta de acción, como si esto fuera a arreglarse solo. Mientras tanto perdemos puestos de trabajo, perdemos fuelle, perdemos.</p>
<p style="text-align: justify">En todo este debate tan machacón en el que se ha agotado la tinta, se han zampado cientos de millones de bytes y se han consumido horas de radio y televisión como para emitir tropecientas mil veces todos los episodios de “Amar en tiempos revueltos” (lo que dura esa serie, madre mía) nadie ha querido moverse un milímetro y hemos consumido un tiempo precioso que podría haber sido empleado en arreglar el problema en una serie de discursos lamentables.</p>
<p style="text-align: justify">Lo coherente sería que la industria se encaminara hacia otra cosa, hacia otros nichos, hacia otras posibilidades y que todos esos señores que dicen saber tanto del negocio este de Internet fueran capaces de dar más de dos razones audibles sobre el asunto, una simple solución. No lo harán porque están demasiado ocupados en escucharse así mismos, en vender pobre y barata cancamusa, en inventarse que sí, que hay negocio, que hay salidas, que sí, que seguro, que no tienes más que pagarme un porrón de pasta y yo te cuento el secreto del amuleto, que lo tengo aquí guardado, metido en una urna en forma de huevo que solo te voy a dejar romper si me das dinerito, si me conviertes en tu asesor, si me das un puestillo, si me sientas a tu diestra. Permítanme, que me ría. ¿Saben ustedes algo de Mobuzz TV? ¿Saben que más de un gurú se pilló los dedos con la historia por culpa del discurso que habían mantenido públicamente? ¿Por tener una imagen demasiado idílica de la Red? ¿Por no reconocer que no sabían que se habían metido en un gigantesco e ignoto jardín? ¿Qué no es lo mismo administrar una ferretería que una televisión on-line? ¿Qué no se pueden aplicar las mismas infalibles técnicas de administración para todos los negocios? ¿Qué la falta de contenidos, de buenos contenidos, es mucho más importante que vender una imagen guay y que eso solo vale para engañar a la gente dos o tres días?</p>
<p style="text-align: justify">Pues eso, como dice William Goldman en ese imprescindible libro “Las aventuras de un guionista en Hollywood” (Ed. Plot) refiriéndose a la mejor forma de escribir un guión de éxito: NADIE SABE NADA.</p>
<p style="text-align: justify">¿Alguien sabe qué tenemos que hacer los curritos mientras muere el antiguo régimen y renace el nuevo?</p>
<p style="text-align: justify">Mientras tanto, mientras sigue la batalla, mientras unos buscan el Unicornio y otros se dedican a la producción de cinismo, al escarnio público, a la extensión de la falsedad y la desinformación para, no se olviden, que alguien les de un puestillo a costa de todos ustedes y ser los visires en lugar del visir llamando su atención con vistosos ejercicios lingüísticos (ya verán ustedes lo tiesos que se ponen y lo a favor de obra que se van a poner en cuanto lo consigan) unos cuantos, muchos, nos vemos en la obligación de seguir el debate desde nuestras casas, mano sobre mano, esperando que escampe el temporal, que deje de arreciar el temporal. La cosa, ya decía, no pinta bien. Si se enteran ustedes de algo, si necesitan un escritor de guardia que les haga un texto para su invitación de boda o les escriba unos chistes para quedar bien con los amigos, les haga la compra o les pinte la casa pónganse en contacto con este blog.</p>
<p style="text-align: justify">
<p style="text-align: justify">PD: No me gustaría marcharme sin ofrecerles una canción estupenda de un grupo catalán llamado Mishima. Se titula “Tot torna a començar” (Todo vuelve a comenzar) que es una joya total…espero de verdad que todo vuelva a comenzar y que nos queramos todos mucho y que reine la paz social y que las aguas vuelvan a su cauce y que todo el mundo se ponga de acuerdo y que todo sea luz y color. Disculpen la extensión del texto. Y enhorabuena a los sufridos lectores que han llegado hasta aquí. Son ustedes o muy pacientes o tienen mucho tiempo libre. Gracias.</p>
<p>[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=98BSvBvSXhE[/youtube]</p>
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		<title>El meneito (artistico)</title>
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		<pubDate>Thu, 16 Dec 2010 23:40:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Insustancial</dc:creator>
		
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				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://i21.photobucket.com/albums/b278/tedtmc/IMG_2594.jpg"><img class="alignnone" src="http://i21.photobucket.com/albums/b278/tedtmc/IMG_2594.jpg" alt="" width="568" height="426" /></a></p>
<p>Una de las peores cosas que nos ha traído la revolución digital ha sido la obscena capacidad que permite a los artistas cambiar una obra con tres o cuatro clicks.</p>
<p>Paul McCartney hizo algo así con “Let it be” publicando una remasterización del mismo titulada “Let it be naked” que suprimía el trabajo que el productor Phil Spector había hecho sobre el sonido de ese disco concreto de The Beatles.</p>
<p>El bajista de los Fab Four no decidió remasterizar o ampliar el disco original con alguna canción inédita sino que, por su placer (que no el nuestro), prefirió mostrarle al mundo lo que él hubiera hecho, en su momento, con “Let it be”, darle una collejona a Spector y, de paso, demostrarnos que él también estaba a la altura del genio…por si no lo saben, Spector (que está  loco de atar y que Johnny Ramone definió como “un enano con peluca y pistola”) trabajó luego con John Lennon y también salió tarifando con él y, sobre todo, con Yoko Ono pero, ese a la bronca, parece ser que McCartney nunca le perdonó que fuera más amigacho de John que de él mismo.</p>
<p>Cotilleos aparte, la era digital es también una era de desconexiones. Da miedo. ¿Ustedes fueron a ver E.T.? Quiero decir, al cine a ver la peli de Spielberg original. Ok. Pues guárdenla en su memoria, o atesoren un VHS del metraje original, porque esa película es mucho más difícil de conseguir que esa estupidez donde faltan un par de chistes tontos sobre terrorismo y las pistolas de los agentes del F.B.I. que persiguen a Elliot y su amigo el extraterrestre color caca han sido sustituidas por walkie-talkies.</p>
<p>En la ciencia ficción se ha jugado habitualmente con esta posibilidad que, como algunas cosas de la ciencia ficción, ya es una realidad: la alteración de los recuerdos, la eliminación de los lazos sentimentales con ciertos pasajes de tu vida. La insufrible “Inception” y la ultramacarrada de “Desafío total” juegan con ese peligroso parámetro.</p>
<p>Las copias del director de “Blade Runner” y las remasterizaciones absurdas de “La Guerra de las Galaxias” o las más que dudosas aportaciones de Cameron a una nueva versión de “Avatar” (¡Mein Gott! Qué todavía estaba de reestreno) hacen que el artista convierta cada obra en un “work in progress”, en una especie de obra inacabada en el tiempo y en el espacio a la que se le van añadiendo cositas, putaditas, cuatro segundos por allí, dos cortes por allá…me pregunto porqué Lucas decidió eliminar los entrañables detalles cutres de su trilogía (la buena, la primera) que resultaban deliciosos con el paso del tiempo para introducir sus películas en un mundo loquísimo de efectos digitales.</p>
<p>Ustedes dirán: dinero. OK. Pero también una infinita vanidad que el entorno digital nos pone al alcance de la mano.</p>
<p>Establecemos con la obra un vínculo, una serie de recuerdos que corremos el riesgo de que sean borrados. Si una película me gustó, si una canción me emocionó en su momento seguramente lo hará 30 años después y, como no, también un año después. Puedo escuchar “Let it be” y establecer cuando compré el disco, cuando lo escuché por primera vez, a quién se lo regalé pero si McArtney decide cambiarlo ya no tengo tan claro que me haga gracia. Es más, mi consejo es que intente grabar otro disco como ese, que me ofrezca algo nuevo, pero no que altere lo que ya conozco.</p>
<p>Esta insufrible tendencia se filtra también a lo que vemos y manejamos todos los días. Las fotos clásicas se retocan, se adquieren manías sobre eliminar lo clásico a favor de esa presunta calidad digital, se elimina el grano de las pelis, los cortes abruptos, se retocan chistes, se liman asperezas…en realidad no hacemos más que acomodar la historia a nuestro discurso actual, como si tuviéramos la necesidad de hacer encajar la pieza en forma de estrella en el molde del cuadrado a golpe de pixel. Resulta insufrible.</p>
<p>Si malos fueron esos experimentos sobre colorear películas de los años 80 (una técnica parecida a esas fotos de los abuelos retocadas con un pincel y unas acuarelas), malos son estas manías de alterar las cosas y de cambiarles un poco el rumbo para que no resulten tan molestas a los ojos de los consumidores actuales.</p>
<p>No es que clame por lo viejuno, es que lo viejuno tiene su sitio en nuestra memoria y corremos el riesgo de cambiarle el color a nuestros recuerdos, de que de ellos no quede nada.</p>
<p>Un ejemplo: imaginen que en un absoluto arrebato de locura deciden comprar un cuadro a Miquel Barceló. Lo colocan en su salón, debajo del sofá, en un sitio preeminente para que las visitas puedan disfrutarlo y puedan darle la enhorabuena por su buen gusto y el estupendo estado de su cuenta bancaria. Digamos que, transcurrido un tiempo, están ustedes haciéndose un bocadillo y llaman a la puerta. Es Miquel Barceló que lleva consigo unos cuantos pinceles y pinturas y les dice: “Hola, buenos días, le vendí un cuadro hace un tiempo y, pensándolo bien, creo que no estoy demasiado conforme con el resultado y vengo a retocárselo un poco y a darle colores aquí y allá…últimamente flipo bastante con los ciervos, los molinos de agua y las escenas así como bucólicas y he pensado en que a su cuadro le vendría muy bien un cambio”.</p>
<p>¿Les permitirían ustedes cambiarlo alegremente o le cerrarían la puerta en las narices mandándolo a tomar por saco y diciéndole “¡Pinte usted otro!”?</p>
<p>Hay un momento para decir basta. Para comentar “oye, que está bien como está”, para ponerle freno a ese rollo de manosear las cosas…no es que no haya “nada nuevo bajo el sol”, es que queremos cargarnos lo que ya está bajo ese sol. Qué aborrecible.</p>
<p>En el estupendo blog “<a href="http://vivir-en-tucson.blogspot.com/">Vivir en Tucson</a>” tienen ustedes una amplia muestra de las cosas que se hacían hace unos años, ese tipo de arte tan particular y de andar por casa que a nadie le apetecería cambiar porque, de puro imperfecto, tiene mucho que ver con todos nosotros.</p>
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		<title>Despierta el tigre que hay en ti</title>
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		<pubDate>Fri, 10 Dec 2010 14:16:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Insustancial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Social Media]]></category>
		<category><![CDATA[comentarios]]></category>
		<category><![CDATA[críticas]]></category>

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		<description><![CDATA[[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=nXKVqo9-16I[/youtube] Ahí tienen a Nanni Moretti dándole tormento a un crítico italiano por haber escrito repolludeces y chorradas sobre películas como “Henry, retrato de un asesino” (John McNaughton,...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=nXKVqo9-16I[/youtube]</p>
<p style="text-align: justify;">Ahí tienen a Nanni Moretti dándole tormento a un crítico italiano por haber escrito repolludeces y chorradas sobre películas como “Henry, retrato de un asesino” (John McNaughton, 1986), “Corazón Salvaje” (David Lynch, 1990) o “El almuerzo desnudo” (David Cronenberg, 1991). Lo hace sin piedad, leyéndole una tras otra sus críticas, cebándose en los pasajes idiotas y sin sentido, poniéndolo frente a su idiocia y su enrevesada forma de expresarse…</p>
<p>En la vida real hay otros que se lo toman peor: en 1982 Fernando Trueba estrenó en el Festival de San Sebastián el documental “Mientras el cuerpo aguante” dedicado a la figura del cantautor Chicho Sánchez Ferlosio. Diego Galán, que luego sería director de ese festival pero que por aquel entonces trabajaba como crítico, escribió que el film no tenía la calidad como para proyectarse en un festival tan grande…al día siguiente y contestanto al “baño” que Galán le pegó a la película, Trueba decidió contestar tirándole un cubo de agua por la cabeza.</p>
<p>No creo que muchos de los gandules y gandulas que ejercen de críticos o de opinadores en esas infernales cadenas de comments que se instalan en blogs y webs de periódicos para que el personal pueda espatarrarse (y no digo estirarse) y sentirse escuchado tengan en cuenta que, a lo mejor, siempre existe la posibilidad de que un día, alguien te atormente por la noche releyéndote todas las chorradas que una vez escribiste o, peor, tirándote un cubo en la cabeza.</p>
<p>La gente de la interesante “El butano popular” decidió desde el lanzamiento de la publicación <em>online</em> no permitir los comentarios de la gente. Game Over. Previsiblemente se olisqueaban que, a lo mejor, dar esta posibilidad a todos los lectores atraería a una serie de indeseables que intentarían acaparar la atención con la conocida batería de obviedades e insultos dedicados a los que escriben en dicha página (Rubén Lardín, Grace Morales, John Tones, Carlo Padial, Nacho Vigalondo…). Se elimina así el sufrimiento de leer insultos y, sobre todo, se ahorra la energía de contestar.</p>
<p>La pobreza de algunos argumentos, el hecho de que la gente no suele leer comprensivamente los textos y otras gollerías como, por ejemplo, el placer de insultar por insultar son algunas de las cosas que se han convertido en material de intercambio dialéctico y en moneda común. Una pena porque internet, en muchos de sus espacios, se asemeja más a la pared de un wáter público pintarrajeada de insultos personales y dibujos minimalistas de penes elefantiásicos que a lo que uno esperaba que fuera la red, ese ágora de intercambio de conocimiento, ese pozo insondable de curiosidades, de sano intercambio de ideas…</p>
<p>Es una pena que muchos blogs se protejan del ataque introduciendo esa herramienta que permite al autor leer los comentarios antes de poder publicarlos. Es ya una forma, un tanto mártir de proceder: el autor va a leer los insultos igual pero prefiere evitárselos a otros lectores.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Y por qué somos así de chungos? ¿A qué se debe ese proceder tan borde?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Bueno, durante unos cuantos años la televisión, los periódicos y la radio nos han acostumbrado a unos contenidos, en su mayoría, opinativos, subjetivos y personales confundiéndolos con la información real que tiene que ser simplemente objetiva. La mezcla de opinión+noticia ha llegado hasta tal punto que ya es indivisible la una de la otra y, por lo tanto, percibimos que lo que importa no es el hecho sino el punto de vista sobre el mismo. De ese modo, cuando se nos entrega la voz, no hacemos más que imitar lo que ya hemos visto pensando que es la manera correcta de proceder.</p>
<p>Es así como se establecen frases hechas tan peligrosas como “esa es tu verdad, pero yo tengo la mía”&#8230;que tanto se lee por foros y comentarios. Miren lo que decía Ramón de Campoamor antes de que se impusiera la máquina de escribir:</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><strong>Y es que en el mundo traidor</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong> nada es verdad ni es mentira;</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong> todo es según el color</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong> del cristal con que se mira.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Pues esa es una de esas mentiras que, repetidas tantas veces, parecen una verdad. Cuidado con ella. La realidad es una y otra, muy distinta, son las interpretaciones de la misma.</p>
<p>La parida, la chorrada y la estulticia servida en grandes dosis y a grito “pelao” hace que el nivel baje hasta límites insospechados y, lo que es peor, se de pábulo a todo tipo de barbaridades ideológicas como esta que recolecté de los comentarios a la noticia sobre la inseguridad del tranvía de Tenerife recogida por elmundo.es:</p>
<p>&#8220;Muchos comentarios son mas policia, mas multas, etc&#8230; pero quien va a pagar esas multas? A esta gente se les educa con leña. Convenio con carceles en africa y sudamerica y mandamos los presos para alla para que los eduquen (…).&#8221;</p>
<p>¿Se imaginan ustedes a una de sus amistades diciendo que los problemas se arreglan mandando a la gente a cárceles de África y Sudamérica? Pues hay gente que sí lo piensa lo que resulta, cuanto menos inquietante… pero, esperen, aún hay más…este es uno que recogí de la noticia publicada por as.com en la que se daba cuenta de la detención del jugador Royston Drenthe (del Hércules) por conducir a más de 160 km/h.</p>
<p>&#8220;Ya se va pareciendo España a EEUU, con persecuciones por las autopistas y helicopteros. ¿Culpa? la inmigracion, no conocen nuestras costumbres y a vivir a lo Americano.&#8221;</p>
<p>Hay que ser un genio para expresarse en estos términos. Es más, hay que ser un genio absoluto para conectar a los inmigrantes con el caso de un jugador de futbol millonario que conduce un deportivo a velocidad de vértigo.</p>
<p>¿Y qué me dicen de los que se ponen finos? ¿De esos que no se apean del usted como medida aristocrático-cínica? ¿Y de esos que llaman a los periodistas de usted con intenso olor pelotillero a ver si los nombran en su próximo artículo? ¿Y que me cuentan de todos esos cochinos machistas? ¿De los que insultan con rebaba vitriólica? ¿De los que alargan una conversación hasta que alguien, más coherente, dice “vale, tú ganas” y el insidioso contesta “te rajas, porque como te dije 300 comentarios antes no tienes argumentos y eres un cobarde”?</p>
<p>¿Quiénes son? ¿Qué dinamo gigante soporta esa maquinaria de la chunguez? Pues no son NADIE y son LEGIÓN. Es decir, no tienen mucho que decir pero son muchos los que ejercen su derecho a la vaciedad y al tormento del prójimo. Una masa informe de facinerosos, chiflados y complejosos sin otro mejor entretenimiento que ir a sus casas a gritarles a todos ustedes. El otro día comentaba con Carlos Areces la jugada del mal recibimiento de Museo Coconut (algún gracioso le ha cambiado el nombre a la serie en la red por Museo CACAnut) y, un poco disgustado, me comentaba que lo que más le extrañaba es que muchos decían ser fans de toda la vida de los chanantes, que no entendía como había podido ocurrir semejante debacle… seguramente es que tampoco eran muy fans, unos meses antes…</p>
<p><strong>Hay que tomar distancia, es lo más sano</strong>. La posibilidad de la crítica inmediata, inevitablemente, nos cerca, nos encierra, nos llena de dudas, de prejuicios con nosotros mismos y nuestro trabajo. Hay que tomar distancia o estaremos dejando que esos gritones acoten nuestro radio de acción. <strong>Ármense, por si acaso, con cubos de agua.</strong></p>
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		<title>Venta por piezas</title>
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		<pubDate>Fri, 03 Dec 2010 14:20:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Insustancial</dc:creator>
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		<description><![CDATA[En Londres, una noche, asistí a un concierto que me vendieron como el de un grupo que tenía muchos seguidores pero que, pese a su fama, aún no...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter" src="http://www.scannerfm.com/wp-content/uploads/2009/06/arctic_monkeys.jpg" alt="" width="320" height="400" /></p>
<p style="text-align: justify;">En Londres, una noche, asistí a un concierto que me vendieron como el de un grupo que tenía muchos seguidores pero que, pese a su fama, aún no tenía un disco en el mercado. Me olía yo, que soy de natural algo pesimista, que en realidad todo era una encerrona y que las personitas que tan audazmente me comentaban que la banda era una cosa increíble y que, en nada, iban a conquistar el mundo, eran amigos de la banda haciendo un poco de marketing para que acudiera a hacer bulto y a trasegar unas cervezas que repercutieran positivamente en el caché de los músicos.</p>
<p style="text-align: justify;">Mi sorpresa fue mayúscula cuando me encontré no haciendo cola frente a un pub cochambroso o un club de mala muerte sino ante las puertas del Brixton Academy…algo así como el lugar donde ha tocado todo el que tiene un poco de importancia en los últimos 30 años.</p>
<p style="text-align: justify;">Aún mayor fue la sorpresa cuando pude comprobar que, efectivamente, la sala estaba hasta arriba y, más tarde, que el grupo era francamente bueno.</p>
<p style="text-align: justify;">No se si a estas alturas de la película Arctic Monkeys, que así se llamaban esos desconocidos para mi hasta entonces, han conquistado el mundo pero lo cierto es que su primer disco (titulado <em><a title="Whatever People Say I Am, That's What I'm Not" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Whatever_People_Say_I_Am,_That%27s_What_I%27m_Not">Whatever People Say I Am, That&#8217;s What I&#8217;m Not</a>) </em>se convirtió en un éxito de ventas y que la banda ha pasado oficialmente a la historia como la primera en responder a un fenómeno que luego se ha repetido en mayor o menor medida: darse a conocer por internet (preferentemente en myspace…que vivió años dorados que ahora intenta reverdecer) antes de tener un disco en el mercado.</p>
<p style="text-align: justify;">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=GF978AgLyaY[/youtube]</p>
<p style="text-align: justify;">Hasta la fecha la posibilidad de dar a conocer a una banda musical se circunscribía a, básicamente, intentar dar el mayor número de conciertos posible y a  la confección de una  maqueta (grabaciones cuando no caseras, semiprofesionales). La red, de pronto, podía convertirse en un valor añadido pero, también, en un sustituto: puedes ofrecer menos conciertos y tu trabajo puede ser ofrecido online a una audiencia global.</p>
<p style="text-align: justify;">Más allá de eso Arctic Monkeys también fueron pioneros en una forma diferente de entender la música o, por lo menos, en atisbar una tendencia al alza en el mercado: la vuelta del single.</p>
<p style="text-align: justify;">Y es que, si algo caracteriza a muchos grupos actuales ingleses (Franz Ferdinand, Kasabian…) es su aparente renuncia a producir un LP conceptualmente, es decir, donde todo el album esté relacionado con una misma idea para, por el contrario, convertir un nuevo disco en una colección de canciones sueltas donde cada una de ellas funciona de manera independiente y, muchas veces, respondiendo a influencias y estilos completamente diferentes.</p>
<p style="text-align: justify;">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=lCIVF3GSu-4[/youtube]</p>
<p style="text-align: justify;">No me cabe duda de que los músicos actuales sufren (como todos nosotros) una suerte de empacho de influencias, el mercado cultural se ha ampliado enormemente desde los años 70 y recibimos información desde cualquier parte del globo a veces bajo sospechosas etiquetas algo vacías (¿Qué demonios es eso de las “músicas del mundo”?) y, a veces, no hemos acabado de identificar algo cuando simplemente desaparece o muta en otra cosa (House, Jungle, R´N´B, A.O.R., Drum&amp;Bass, Speed Metal, Country&amp;Bluegrass…)…ante semejante avalancha es normal que se reciban tantas cosas (y tan buenas, a veces) que nos encontremos como, con cierta alegría, Julian Casablancas –frontman de The Strokes- saca un disco en solitario como “Phrasez for the Young”  (2009) donde parece no ya lejos de su banda original sino, posiblemente, como alguien que jamás estuvo interesado en el sonido indie neoyorquino.</p>
<p style="text-align: justify;">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=ev5RMiujiQE[/youtube]</p>
<p style="text-align: justify;">El single ha vuelto con fuerza y, me temo, las bandas son conscientes de ello. La posibilidad de adquirir (y digo adquirir, no piratear) una sola canción de cualquier artista en lugar de todo un disco hacen que muchos se planteen la posibilidad de vender canciones sueltas. Uno, que tiene su venita tradicional, no deja de pensar que eso es como componer jingles (esas canciones de los anuncios, aunque a veces sean jingles francamente buenos) y de caer en una vieja trampa de la aparentemente vieja política de ventas de las discográficas: convertir tu grupo en un “one hit wonder”, es decir, uno de esos grupos que han pasado a la historia por tener un solo éxito y, lo que es peor, ser recordados por una sola canción.</p>
<p style="text-align: justify;">A esta tendencia se une, además, el abaratamiento  de la adquisición de derechos para utilizar una canción de la que tanto se han beneficiado últimamente las series norteamericanas de éxito. “Glee”, “The Sopranos”, “Gossip Girl”, “Anatomía de Grey”, “House”, “Scrubs” (entre otras) han podido acceder a un nutrido grupo de canciones de éxito (o quizás de menos éxito pero de gran factura) para confeccionar unas bandas sonoras increíbles e imposibles hace unos años (por una cuestión de costes) que también han alimentado esa política comercial del single. Está por ver si esta fórmula beneficia más al productor televisivo que al grupo en sí pero, lo cierto, es que han dado a luz a momentos como este…</p>
<p style="text-align: justify;">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=rnT7nYbCSvM[/youtube]</p>
<p style="text-align: justify;">La escena final de “The Sopranos” tuvo como banda sonora de su despedida a “Don´t stop believing” de Journey…¿Y saben qué? Consiguió que la canción se convirtiera en el single más vendido de la historia de Internet.</p>
<p style="text-align: justify;">Una nueva forma de consumo y de creación que, sin embargo, no me quita de la cabeza que el LP tradicional es más rico y atiende menos a una digestión rápida. Algo así como hacen grupos como Kings of Leon que se resisten a ese cambio y se empeñan en convertir cada disco en una obra completa.</p>
<p>[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=ZCuUq7iSzjg&amp;feature=related[/youtube]</p>
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