Los mercados no son conversaciones, pero están llenos de anuncios sociales
Jeremiah Owyang siempre me ha parecido una de esas personas a las que hay que seguir y leer. Antiguo analista en Forrester y desde hace algunos años en Altimeter (fundada por Charlene Li, la coautora de El Mundo Groundswell), Owyang suele decir cosas muy interesantes: quizá algo hinchadas por el hype y pecando de “exceso de visionario”, pero sin perder el norte y con un análisis sensato.
La entrevista realizada por Andrew Keen para Techcrunch merece como mínimo un visionado.
Estos son los puntos que más han llamado mi atención, centrándome en lo que interesa y con mi propia lectura de lo que dice:
¿Sigue vigente Cluetrain?
El título de este post es una aproximación a una de las frases que él mismo utiliza: ¿siguen siendo válidas las tesis del Cluetrain? ¿O simplemente tenemos más anuncios segmentados según nuestros perfiles sociales? Al fin y al cabo: la fuente principal de ingresos de los servicios “dospuntoceristas” sigue siendo la publicidad (basada en los datos del usuario).
- Hipersegmentación y personalización: “hyper targeted social ads”. Experiencias cada vez más personalizadas gracias a los login sociales. Algo que dista de momento de la realidad: quizá la información no esté lo bastante estructurada o no se saque el suficiente partido, que lleva siendo promesa desde hace algún tiempo.
- Privacidad. ¿No nos estaremos pasando? Como decían por ahí: ¿hasta qué punto se puede usar la información privada?
- Optimización. Llega la era de automatizar y calcular todo. ¿Naturalidad? ¿Voces humanas y conversaciones uno a uno? No exactamente.
- Miopía. Si sólo leemos de lo que nos interesa, si las sugerencias vienen fijadas por nuestros amigos o nuestro círculo de interes, ¿no perderemos perspectiva? Si todos dejamos de leer las mismas noticias, de considerar una serie de temas “importantes” en general, ¿cómo se formará la opinión pública? No hace falta pensar en televisión o prensa. Tenemos el ejemplo de Twitter y sus tendencias personalizadas: ¿qué aporta más valor, una ventana global de opinión o extender nuestro círculo “un poco más allá”?
Google y Facebook
¿Facebook se convertirá en Myspace? Como apunta Owyang, Facebook necesita la publicidad para vivir. Ensuciar mucho la experiencia (ya sea con publicaciones patrocinadas o con anuncios más llamativos) puede convertirlo en un “Myspace”: un sitio desordenado y feucho donde sólo se queden usuarios “poco avanzados” (chonis fans de Myspace, para entendernos).
¿Tiene sentido sentido seguir solo?
Los pequeños, los que se centran en una funcionalidad exclusiva, o son comprados o lo tienen difícil. Su ventaja es que pueden maniobrar rápido: pero puede no ser suficiente.
Situaciones que hemos visto en, por ejemplo Summify (adquirido por Twitter). Pensemos también en el futuro de bit.ly, teniendo que reinventarse porque ser un acortador de enlaces para Twitter puede no ser el mejor de los futuros.
Algunas tendencias
- Lo social sigue, pero de camino al móvil (cada vez más)
- Más pantallas. 5 apunta Jeremiah: televisión, móvil, portátil, tablet…. Y gafas. Quizá un poco pronto para las Google Glasses y cosas similares, pero bueno. Lo que apunta es que la experiencia seguirá fragmentada.
- Las marcas no estarán contentas con las redes sociales. ¿Funcionan los anuncios? ¿Más dinero para llegar a los fans y seguidores? Algo de lo que se ha hablado en muchas ocasiones: el tener una página en Facebook hace tiempo que dejó de ser una novedad. ¿Qué se está haciendo con los fans?
El cierre queda un tanto exagerado y deja abierta la puerta a la especulación. No es culpa de Jeremiah, claro, que le piden que conteste con una palabra: ¿qué viene después de mobile? Augmented. Ahí lo deja. Y no suena mal.
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