¿Somos personas o marcas? Los límites del personal branding
El personal branding consiste en considerarte a ti mismo como una marca y en función de eso definir estrategias para promocionarte. Este concepto, aunque ha existido desde hace mucho tiempo, se ha hecho más común desde que las redes sociales nos facilitan la comunicación.
Sobre el uso del personal branding hay partidarios y detractores, pero lo que yo quiero plantear en este post es ¿cuál es el límite de las marcas personales?
Tener una marca personal te puede ayudar en muchos aspectos: a nivel de promoción laboral, como método para darte a conocer. Las marcas personales avalan a los profesionales porque ponen de manifiesto sus conocimientos (o desconocimientos). Para definir tu personal branding debes hacerte preguntas similares a las que haces cuando gestionas la presencia de una marca:
- ¿Qué quiero conseguir con ello? Objetivos
- ¿A quién voy dirigido? Público objetivo
- Análisis de la situación actual: Pest, Porter, DAFO, Benchmark
(entiendo que esto no lo entregues en un power point, pero si quieres hacerlo bien debes plantearlo)
Cuando has analizado el por qué hay que pasar al cómo, dónde y cuándo:
- ¿Cómo me voy a comunicar? Define tu tipología de comunicación, tu mensaje, tu tono
- ¿Dónde me voy a comunicar? Decide dónde vas a tener presencia (un blog, twitter, facebook, eventos)
- ¿Cuándo me voy a comunicar? Es estacional porque tengo un congreso o será de manera defintiva
La gran diferencia entre el personal branding y la gestión de marcas es que nosotros somos personas. Y como todos sabemos, las personas nos gustan más que las marcas porque están vivas, tienen una historia y comparten esta historia con nosotros.
¿Dónde están los límites del personal branding?
Esta es mi visión personal de dónde están los límites:
- Pese a que todos pueden ser marcas no todos tienen por qué explotarla, eso es decisión de cada uno
- Una marca debe ser seria y saber diferenciar entre la vida profesional, la vida pública y la vida privada. Tu vida privada es tuya y solo tuya, las otras dos tú decides qué compartes y que no
- Las marcas personales son personas: no hables solo de trabajo o aburrirás
- Eres una marca, pero eres una persona: habla, conversa, comparte, opina, discute… sé tu mismo aunque eso suponga a veces “morderse el twitt”, en tu vida offline seguro que “te muerdes la lengua”, verdad?
- No escribas o twittees por que “tienes que hacerlo”, hazlo porque “quieres hacerlo”. Gestionar una reputación online es un trabajo importante, si no estás convencido plantéatelo
- Llevar una estrategia en tu comunicación te llevará a sitios muy interesantes y te abrirá puertas que nunca imaginabas, dale tiempo, pero te aseguro que compensa
- Sé positivo, comparte tus tristezas si lo necesitas, pero sobre todo comparte tus alegrías, te sabrán mejor
- Tú eres tú y tu marca personal evolucionará contigo. No tengas miedo a reposicionarte si ves que ha llegado el momento de cambiar de estrategia (puede que seas junior pero pasarás a trabajar como senior o cualquier otro hito de tu carrera laboral)
Sobre todo: no pierdas tu esencia como persona, no dejes de ser tu mismo y si en definitiva o a la larga no disfrutas de lo que estás consiguiendo plantéatelo, lo importante es ser feliz
Imágenes: Urban Woodswalker & BeeJee*
Clara Ávila – @ClaraAvilaC
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Gracias Clara.
Las marcas necesitan tener personalidad.
Pero las personas no debemos ni queremos ser marcas.
Hay que trazar esa línea y son muy útiles los límites que propones.
Gracias por tu comentario Valentín
Clara, me ha encantado la expresión de “morderse el tuit”. Y tienes toda la razón. Como bien dices, si en la vida offline hay que “morderse la lengua”, es recomendable que en Twitter hagamos lo propio.
Buen post.
Gracias Patricia
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