Menores en Twitter: Que se pongan tus papás
Escrito por Carmen Figueiras el 16 de February de 2012 | 9:30 am · 9 Comentarios
Hace unas semanas, mi compañera Beltzane escribió un excelente post sobre los abusos a menores en Internet, tan completo y tan bien documentado que hasta creo que el mío sobra.
Pero hace unos días me encontré con que las cifras de menores que aceptan amistad de desconocidos en la red no dejan de aumentar, ya están en el 35%, y el 11% de los menores ha quedado con algún desconocido a través de Internet.
Escalofríos me dan.
Quienes me conocen saben que me encargo de la estrategia en redes sociales de una de las principales editoriales de literatura infantil y juvenil y libros de texto de este país. Estamos en Twitter, Facebook y YouTube y estamos valorando la posibilidad de entrar en Tuenti. Entre nuestros fans y followers tenemos muchos adultos, escritores, profes, artistas, intelectuales, maestros, lectores, coles, ilustradores, escuelas, bibliotecas, blogs, librerías y… niños.
Sí señores, sí, tenemos niños en Twitter. Niños que además son blogueros. Aspirantes a escritores y lectores voraces que se han unido a Twitter sin darse cuenta de que la conversación ahí es adulta. Me van a disculpar que no inserte aquí los links a sus perfiles y a sus blogs pero es que son menores y no se sabe en manos de quién puede caer este post.
Puedo darles otros detalles, eso sí. Una de mis blogueras tuiteras tiene 9 años. Sí, han leído bien. 9 tiernos años y ya publica reseñas de nuestros libros en su blog. Tengo otra de 16 años que ha escrito y enviado a la editorial su primera novela, otros dos de 17 que aspiran a ser escritores algún día y publican asiduamente en sus respectivos blogs.
Ustedes dirán: “Que estupendo, unos chavales que en lugar de estar todo el día de botellón o imitando las coreografías de Patito Feo, se dedican a cultivar su intelecto leyendo y escribiendo”.
Ya, y sus padres deben pensar lo mismo pero a mí se me ponen los pelos como escarpias cada vez que veo un niño suelto en Twitter. Me entran ganas de decirle “que se pongan tus papás” pero, claro, no puedo hacer esto en el TL. También me entran ganas de lavarles la boca con jabón cuando insultan a sus padres vía tweet incendiario, que conste, pero intento mantenerme al margen.
La cuestión es: ¿Sabrán los padres lo qué están haciendo estos niños? Quizá sí les han supervisado. A lo mejor, incluso, han revisado a quien están siguiendo y se han encontrado con @RanaEncantada, @Carmesina, @MatildaLibros, @Pulgarcito, @Brujitasbuenas, @CuentosBastian… También es posible que sigan a otras editoriales como la nuestra. Cualquier padre que eche un vistazo al Twitter de su niño cree que estamos todo el día hablando de cuentos.
No es así. La conversación en Twitter es adulta. Hay días en que algún escritor superado por el enigma de la página en blanco nos llena el TL de tinieblas. Los adultos sabemos que es algo pasajero, un simple desencuentro con las Musas y que, en el fondo, tanto tweet tenebroso no esconde más que un ataque de cinismo. Pero ¿tiene esto igual de claro un chaval de 16 años? ¿Cómo puede afectarle a un niño en pleno desarrollo la duda existencial de alguien a quien pueden considerar un modelo a seguir?
También hay momentos alegres, no crean, momentos en que las hormonas desbordan el TL. Como cuando sorteábamos en Facebook varios libros de un joven y guapísimo ilustrador y las protagonistas de los cuentos (no tan niñas, ya) insistían alegremente en que mejor sorteáramos al muchacho. ¿Cómo avisar de que había delante una nena de 9 años?
Pero no sólo eso, hace unos días la administradora de un blog dedicado a la literatura juvenil me contaba en Facebook la cantidad de spam indecente que le llegaba cada día al blog. Pues exactamente lo mismo les pasa a estos niños blogueros. El problema es que, como niños que son, carecen de los recursos y el criterio necesarios para defenderse o decidir consumir esos contenidos responsablemente. Sobre todo, la de 9 años.
Verán, siempre hemos cuidado los contenidos de nuestro Twitter, desde luego, pero desde que sabemos que hay niños… todavía más. Y no puedo evitar estar con un ojo puesto en sus tweets, nunca se sabe quién puede acercarse a ellos disfrazado de personaje de cuento, así que me he hecho follower de todos mis pequeños. Si en algún momento detecto un atisbo de conversación que les pueda poner en peligro, les juro que llamo inmediatamente a la Guardia Civil porque ¿Y si fueran mis hijos?
Foto perteneciente a aabrilru
Categoría: Redes Sociales, Social Media · Tags: blogs, facebook, Internet, menores, redes sociales, social media, twitter
9 comentarios en “Menores en Twitter: Que se pongan tus papás”
Leave a Reply Cancel reply
ÚLTIMOS POSTS
BLOGGERS
- Elsa Bonafonte (RSS) (61)
- Tamara Lucas (RSS) (40)
- Iván Fanego (RSS) (38)
- Carmen Figueiras (RSS) (37)
- Beltzane G. Belart (RSS) (35)
- Mercedes Ortiz (RSS) (33)
- Elena Merayo (RSS) (30)
- Marta Chamorro (RSS) (27)
- Rebeca Sáez (RSS) (26)
- Esteban Murga (RSS) (26)
- Sol León (RSS) (25)
- Inma Ferragud (RSS) (25)
- Ana Escurín (RSS) (21)
- Rebeca Huerga (RSS) (21)
- Ainhoa Torres (RSS) (20)
- Clara Ávila (RSS) (18)
- Natalia Rubio (RSS) (17)
- Raquel Notario (RSS) (17)
- Elena García (RSS) (17)
- Aroa Pérez (RSS) (16)
- Pilar Martínez (RSS) (14)
- Jaime Valverde (RSS) (14)
- Señor Insustancial (RSS) (13)
- Rafael Méndez Parra (RSS) (13)
- Jorge C. Sá Couto (RSS) (12)
- Víctor Clar (RSS) (11)
- Samantha Geraghty (RSS) (10)
- Miriam Peláez (RSS) (10)
- Juanan Roncero (RSS) (9)
- Pepe Ortuño (RSS) (9)
- Raúl Godoy (RSS) (9)
- Apis Cookies (RSS) (9)
- Anna Dias (RSS) (9)
- Carolina de Jove (RSS) (9)
- Asier Albistur (RSS) (9)
- Nacho Ballesta (RSS) (8)
- Alejandra Hernández (RSS) (8)
- Eduardo Prádanos (RSS) (7)
- Pilar Millán (RSS) (7)
- Paula G. Duque (RSS) (7)
- David de Silva (RSS) (7)
- Lucía Jiménez Vida (RSS) (7)
- Vilma Núñez (RSS) (6)
- Carla Bonafonte (RSS) (6)
- Alejandro Touriño (RSS) (5)
- Silvia Crespo (RSS) (4)
- Susana Olleros (RSS) (4)
- Invitado (RSS) (4)
- Alberto Ramos (RSS) (4)
- David Huélamo (RSS) (4)
- Julio Sánchez (RSS) (4)
- Alejandro Di Trolio (RSS) (1)
- Carlos J. Campo (RSS) (1)
- Cesc Vilanova (RSS) (1)
- Gisela Rodríguez (RSS) (1)
- Miguel Sánchez Campillos (RSS) (1)
- Adriana Andolini (RSS) (1)
Mis Apis Por Tus Cookies

¡Qué gran post! Y qué buena labor desde una cuenta empresarial el estar pendiente de lo que ocurre. A nivel personal me he sentido muy identificada. De hecho mantengo una red social que no uso apenas para poder tener un ojo encima de mis primos pequeños (en Tuenti desde los 9 y 11 años). Sí, se han dado casos en los que he visto atisbos extraños, y no solo por parte de adultos (bulling por ejemplo) y he puesto freno. Nunca delante de sus padres (hablaba a hijo por un lado para que entendieran la charla que les soltaba su prima y a padres por otro para que supieran lo que había). Creo que ir de prima enrollada que les explicaba los problemas era mejor que hacerlo delante de mis tíos, cuya autoridad es más represiba. La educación es primordial y está claro que los padres han de estar detrás. ¿Pero en serio están los niños preparados para entrar en según qué zonas de Internet por mucho control que haya?
Muchas gracias por tu comentario, Sonia.
Sí, creo que tienes razón y que estamos en la misma línea, hay que estar completamente alerta y no dejar pasar ni una señal de peligro.
Tus primos tienen mucha suerte, porque la sensación que yo tengo es que muchos de los niños que pululan por redes sociales no tienen nadie que les supervise y luego pasa lo que pasa.
A lo mejor me excedo en mis funciones, pero creo que la seguridad de los niños está por encima de cualquier otra consideración, así que espero que no se pase nada que pueda ser importante.
Un abrazo, Sonia
Carmen
Muy buen post Carmen. Lo de los niños en las redes es una realidad. A mi me llegan algunos padres amigos que están totalmente perdidos con este tema, y la verdad, no saben como enfocarlo ni por donde empezar. Falta formación y un mínimo de conocimiento, y a veces, falta interés también (peligroso error). En muchas ocasiones, la salida es la prohibición tajante, prohibición que no suele ser obedecida.
¡Un saludo!
Gracias, Pepe.
Tienes toda la razón. Yo tengo una amiga que nos insiste constantemente en que debemos estar en redes sociales aunque sólo sea para conocerlas y saber lo que hacen en ellas nuestros hijos.
Algunos amigos contestan que ellos están tranquilos porque en casa lo tienen prohibido. Ya ves, como si sus hijos no pudieras conectarse igualmente en casa de algún amigo o desde su propio móvil.
Y desde luego, coincido totalmente en que una prohibición no hace más que un incentivo a saltársela.
En fin, procuraré cuidar a mis pequeños escritores en ciernes.
Un abrazo,
Carmen
Te admiro. Yo habría hecho lo mismo que tu y ademas seguro que estaba mandando directos continuamente a cada cosas rara. Lo de ser madre y amar a los niños y sentir la responsabilidad social de educar a todos nuestros pequeños como adulto, no me dejaría vivir en tu cargo.
Cuando paseo por el parque y veo a un niño tirando un papel al suelo no puedo menos que acercarme llena de cariño a decir que por favor lo ponga en la basura. Mis hijas se avergüenzan de que haga esas cosas. Yo, particularmente creo que hoy en día nos desentendemos de los hijos de otro y hemos perdido la conciencia de ser una sociedad nutricia. donde todos los padres cooperemos
Jo, Elena, me has emocionado. La verdad es que en cuanto me tropiezo un niño en Twitter, me estreso. No lo puedo evitar. Me leo su bio, si tiene web o blog la reviso entera. Contacto con ellos en el TL, les devuelvo el follow, aviso a todas las personas de la editorial involucradas en la estrategia de redes sociales…
En fin, me da un ataque como si el niño fuera mío, así que te entiendo perfectamente y ya verás como tus hijas, el día que sean madres. hacen lo mismo que haces tú y no querrán acordarse de cuando les daba vergüenza verte.
Tienes toda la razón, hemos perdido la conciencia de tribu y la inclinación natural a proteger a los niños.
Mil gracias por tu comentario,
Carmen
Hola tocaya,
Buen post. Justamente la última entrada de mi blog iba sobre el mismo asunto más o menos http://vicoch.com/eloraculodeltemplo/2012/02/02/la-verbena-de-la-paloma-en-version-2-0/
El problema no radica en los menores, sino en la ignorancia de los padres, que no se ponen las pilas…
Un saludo,
Carmen
Hola Carmen:
¿Sabes qué? Sigo tu blog desde la editorial, así que me alegro mucho de verte por aquí.
Tu post expresa con claridad la razón de que los niños pululen solos en redes sociales: el desconocimiento y el miedo, tal y como apuntaba también Pepe Cuesta.
Veo fundamental que los niños incluyan a los padres entre sus contactos, y tienes toda la razón cuando dices que para eso es necesario que entre padres e hijos se establezca una relación de confianza.
Educar a un hijo es muy complicado y siempre vamos a cometer algún error, pero el peor de todos puede ser no estar a su lado, ya sea dentro o fuera de las redes sociales.
Un abrazo,
Carmen
Pingback: ¿Debemos evitar el uso de las redes sociales por parte de los niños? « el blog de bel belart