Charlando con el Premio Jaime I 2011 al joven emprendedor
Como suele ser habitual en mí, me gusta compartir con vosotros posts con un contenido diferente pero también, con un formato distinto. Esta vez os traigo algunos retales de la conversación que he tenido con Javier que entre otras muchas cosas es uno de los accionistas de la empresa en la que trabajo (vamos, mi jefe)
y ganador del Premio Jaime I 2011 “al joven emprendedor que destacó por la realización de un proyecto empresarial creador de empleo y riqueza en su entorno”.
El objetivo último de mi conversación era entender que lleva a un profesional con un alto (y estable) cargo en una multinacional a abandonarla y, a lanzarse a crear su propio proyecto empresarial. Y además, apostando por la innovación y por las personas.
También os dejo un vídeo semi-profesional donde Javier habla de su perspectiva sobre la innovación y presenta un sistema de gestión de la innovación para una de las compañías en que es socio: La INNOVACION por Javier Chamorro
Como yo soy una persona curiosa e inquieta por naturaleza, mi primera cuestión fue ¿por qué?
¿Por qué involucrarnos en este tema que está tan de moda que es, la innovación? La contestación no podría haber sido más clara y obvia. “Porque el mundo cambia y, eso es inevitable. El nivel y el ritmo son cada vez más altos e intensos. Y si no acompañamos ese ritmo, el fin de nuestra organización puede estar cerca.”
Me recuerda además la famosa cita del ex-CEO de General Electric, Jack Welch: “When the rate of change outside exceeds the rate of change inside, the end is in sight.”
Un claro ejemplo de lo que menciona Javier es lo que ha pasado con Nokia. Una empresa que sea líder hoy, mañana puede ya estar fuera del mercado.
Por otro lado, Javier afirma que la “democratización del conocimiento” permite que surjan fácilmente competidores globales de donde menos esperamos. Una espada de doble filo: un cambio cada vez más intenso y un aumento exponencial de competidores globales.
¿Qué es eso de la innovación de que tanto mundo habla? Javier propone una definición bastante distinta entre las más variopintas que existen y, subraya la importancia del factor mercado en la innovación, porque para él “innovación es cubrir nuevas necesidades de mercado o cubrir necesidades ya existentes de otra manera“. Una clara orientación al mercado, que otorga a este el papel de atribuir el verdadero valor de la innovación. ¿Estaremos hablando de innovación en valor?
Además, Javier hace un apunte que para mí es crucial, “innovación no es solamente generar ideas ni hacer tecnología“.
Todo esto suena muy bien. Y queda muy bien en la presentación corporativa de cualquier compañía, pero ¿cómo lo llevamos a a cabo? ¿Cómo impulsar la innovación dentro de las organizaciones? “Existe la creencia de que la solución para todo la debe tener la empresa, sus socios y los directivos; pero la empresa somos todos.” El premiado al joven emprendedor de 2011 por la Fundación Premios Rey Jaime I apunta que debe haber un cambio de paradigma en cómo las compañías se estructuran y organizan. “La empresa, a través de sus directivos, lo que debe es crear un ecosistema que estimule el cambio y proveer las herramientas adecuadas para que todos sus colaboradores tracen su propio camino, orientado bajo los valores de la compañía.” En suma, los directivos no deben dar el pescado a sus empleados, deben enseñar a pescar y dar la caña.
Dicho ecosistema debe ser caracterizado por la flexibilidad y la apertura dónde imperen valores como la confianza y tolerancia en dinámicas de colaboración continua. Estos son los principales rasgos de lo que hoy se denomina como cultura de innovación.
Cuando arriba Javier mencionaba que las organizaciones deben acompañar el ritmo de cambio hay que tener en cuenta que no son las empresas que cambian, son las personas. Las propias personas deben ser dueñas de su destino profesional, liderar el cambio, intraemprendedores constantes, con una clara actitud innovadora.
Para Javier el mayor recurso que poseen las empresas de la cuales es socio, es el conocimiento y su principal capital es el humano. Él cree que “las personas buscan sentirse realizadas a un nivel de cuerpo, corazón, espíritu y mente, de tal modo que la empresa debe buscar despertar su talento y dar la oportunidad para que esas mismas personas sean más que meros espectadores en el cambio de las compañías.”
La mejor manera de ejecutarlo es implementar una cultura de innovación abierta, cercana a las personas, con un lenguaje sencillo, porque al final no es necesario ser la persona más creativa del mundo para innovar. Javier cree tanto en esta filosofía que recientemente se ha embarcado en un nuevo proyecto empresarial, donde también es socio fundador, que busca eso mismo, hacer que las organizaciones sean más competitivas a través de la innovación.
Javier concluye nuestra charla resumiendo en pocas palabras la importancia real de la innovación que, “antes era un nice to have, hoy pero hoy es un must have.”
Le agradezco desde ya la oportunidad que me ha dado para hablar un poco sobre innovación. Además, el contenido de este post es tan rico no sólo por sus mensajes, pero también por las referencias enlazadas.
Stay tuned for the next epostide!
Imagen miniatura | Fundación Premios Jaime I
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Me parece acertadísimo el enfoque de Javier al hablar de innovación no sólo como inversión tecnológica o generación de ideas creativas, sino como algo apegado al cliente y a la satisfacción de sus necesidades desde una perspectiva práctica, nada etérea. Descubrir un nicho y hacer las cosas de otro modo, exactamente del modo en que nadie lo ha intentado o querido intentar. Para mí, sin duda, ahí reside la clave del éxito de una organización. Gracias por compartir sus ideas, Jorge.
Muchas gracias Esteban!
Tienes razón, hoy por hoy gran parte de la innovación reside no tanto en la tecnología (porque su investigación y desarrollo está llegando a niveles de coste muy altos) pero más en modelo de negocio. Un ejemplo claro de eso es como Internet permite romper con los más tradicionales modelos de negocio con una facilidad brutal.
Un saludo!